9 de septiembre de 2020

El fin de la era Orrego Matte/Sánchez Reyes.


Esta mañana me enteré que murió mi tio Titin, tras siete días, finalmente partió....
 
La primera acción fue mandar un beso para él, por asuntos que ya no viene al caso hubo mucho tiempo y distancia entre nosotros, pero como he madurado en vez de pasar por una persona inhumana que después pasará los años arrepentida, opté por acercarme, salir de casa después de 6 meses encuarentonada a raíz del COVID, presentar mis condolencias y no quedar amarrada a nada/nadie jamás.
 
No dejo de sentir y de pensar. Pensar y sentir esta tarde, la primera vez después de seis meses sin asomar la cabeza a la calle, sabía que el deber ser pesaba más que cualquier otra resistencia y entrar por ese corredor/pasillo y encontrarse con la familia, tanta familia..... fue intenso muy intenso. Con mi hermana habíamos planeado ir un rato corto, darle el pésame a la Manena, abrazar con distancia a la Elenita e irse. Pero por supuesto que no fue así. Cuatro horas pasaron un poco sin darnos cuenta, un tanto sentí cada minuto que el reloj marcaba más por la preocupación de estar ahí entre y con tanta gente.
 
Y pensé y sentí tantas cosas, mientras observaba y escuchaba las historias y anécdotas que nos hacían viajar a los tiempos de los primos grandes en compañía de los abuelos Titin y Marta, junto a mi papá y sus paseos en Isla Negra hasta Valparaíso, con mi tio Titin y la Manena en Canadá y sus nietos. Tanta historia, tantos años de historia. Miré también a los nietos y nietas del tío Titin y rememoré creyendo poder meterme en sus mentes, cuando murió la Marta mi abuela paterna y después un tiempo después partió mi abuelo Titin. 

Las primeras muertes en mi vida.
Las primeras muertes de mi vida fueron las de mis abuelos Marta y Titin. Y fue tan triste, por todo lo que los buenos abuelos significan en sus nietos, porque la complicidad, cariño, comprensión, conversaciones miles, consejos, que recibí, recibimos de nuestros, mis abuelos, fueron infinitas. Entonces intenté imaginar lo que sería para esta camada de nietos de Titin y Manena, seguir la vida aunque estén grandes todos casados, algunos con nietos, cómo sería su vida de ahora en mas sin compartir nunca más con su abuelo Titin.
 
Observé también a mis primos sus hijos, sé lo que es para la Elenita perder a su padre, que fue, es y será su gran amor y ella lo mismo para él. De esos amores envidiables, pero la Ele es tanta dulzura y calidez que no es posible envidiarla, después la Josefa, el Felipe, Pedro que no pudo viajar a Chile.... qué será para cada uno de ellos que tienen a su vez hijos y nietos, perder a su padre?
Cómo será la vida de la Manena de ahora en más sin Titin?
 
 
 

El árbol genealógico que termina.
La otra idea que no logró soltar es que tanto mi tío Titin como mi tía Alicia, por parte de madre, eran los últimos sobrevivientes de mi familia original. 
 

Con la Alicia se murió/cortó/acabó la famila de mi madre, los Sánchez Reyes y con Titin pasara igual con la de mi padre, los Orrego Matte. La historia de los Orrego Sánchez, se va con estas muertes y quedamos las hijas, las y los primos de ambas ramificaciones y cada uno con sus historias. 
 

Pero la verdadera, la historia de la esencia que nos dio origen, vida, sentido, razón, fue la que armaron Héctor Orrego Puelma junto a Marta Matte Larraín, por el lado paterno y Alicia Reyes Langlois con Jorge Sánchez Muñoz, por el lado materno. Y será que en el fondo de la superficie de quien soy, la historia, historiadora, historiador de mi padre la inculqué más de lo que creí. 
 
Me duele pensar en que la casa de mi mamá, la casa donde nació, vivió hasta la muerte de su hermano Eduardo, la demolieron el año pasado, así como el 2019 murió la última descendiente de los Sánchez Reyes, mi tía Alicia, hermana de mi mamá. Y en este 2020 convulsionado y pandémico, se va Titin Orrego Matte y con él el legado de esa familia que fue la mía, que desde un estado personal e íntimo será siempre mi familia, referente, nostalgia, amor, ensoñación. Y su fin, produce/provoca un dolor de alma inmenso.
 

Con la muerte de mi Tío Titin, pasará a contarse la historia desde los anexos de los Orrego y los Sánchez, Silva y Parra/Cereceda. La historia de mis primos y hermanos grandes, de mis hermanas, mis primos y primas y después de nuestra, mía generación, la mía y después la de sobrinxs, nietos, bisnietos y así la cadena sin fin de la vida.
 
Pero desde lo que soy bueno o malo, no puedo dejar de sentir dolor, tristeza por la partida, fin, desaparición de los Orrego Matte y los Sánchez Reyes. Es como si un mucho muy grande dejara de estar en mi, aunque sé que mientras viva, mantendré su memoria, tanto en cada una de mis palabras, dotadas de emoción, de imágenes, de cariño, de evocaciones. 



La orfandad.
Mucho mas hondo será el sentimiento de orfandad, no solo porque nos dejaran sola mis padres en este país ajeno, con su historia que comenzó un 4 de septiembre cuando ganó la UP y que comenzo a resquebrajarse el 11 de septiembre tres años después. Huerfanas en medio de este país que no logro abrazar del todo, menos querer, huerfana queriendo adopción mexicana pero sin conseguirlo y cual si no fuera suficiente, ahora se termina la vida, el último vínculo de cordón umbilical, historia, añoranzas con mi familia paterna y materna. 
 

Vuelvo a sentirme un volantín/papalote sin cordel que vuelve a volar sin rumbo o escribiéndolo en cada paso que de, en cada idea, en cada escrito pero que ya no tendré ese puente aunque sea lejano, con mi historia de origen. El lugar del que vengo, al que pertenezco, se extinguió. Ya no brillara en el horizonte una luz de vida, de flujo sanguíneo que recuerde de dónde venimos, aunque no fuéramos tan vinculados, ni cercanos y el afecto se haya esfumado, pero los que fuimos, somos y no tenemos los oídos y ojos tapados, sabemos de qué trata esta historia que se acaba.
 
Me da mucha tristeza, sé, siento que a nadie le importará como a mi, como soy sola, sin hijos, por más diarios de vida, por más ideas expresadas al aire, no tengo receptores. Tampoco es algo que me quite el aire, no es notoriedad lo que busco, prefiero ser un volantín/papalote marciano, pasar sin que nadie se de cuenta, pero que no suceda lo mismo con la historia de mis padres, la de mis abuelos paterno y materno.
 
Supongo que nuevamente la tarea es mía, porque es a mi a quien preocupa este vacio, pero en mi calidad marciana sin peso, ni huella, no sé si seré la mejor depositaria de memoria e historia y que otrxs retomen esta estela de historia que navegará por cielo, mar, montañas, aire. 

Papito, mamita, Titin, Marta, Alicia, Jorge, Andrés, Blanca, Titin, Marta, Alicia, Jorge, los nombres y sus historias, mi historia con sus nombres asociados al mio Colomba, nuestra historia, mi historia en la de ustedes, yo soy ustedes y no quiero dejar de serlo jamás.....

28 de agosto de 2020

Una nueva historia que termina.

El placer culpable, porque en un tiempo atrás cuando sucedía esto mis padres me reprendían, alegando que mi cabeza tenía demasiadas musarañas. Quizás sea verdad, pero no puedo evitarlo, está en mi esencia. Como dijo alguien hace mucho tiempo "eres rara", sí lo soy  y creo que es la definición que más me halaga y define y caracteriza todas mis excentricidades.



Entonces libre de culpa y regaños, explayo la emoción/tristeza que produce saber que no volveré a mi rutina de lunes a viernes a las 21 horas, tampoco volveré a ver a cada uno de sus personajes con sus historias a cuestas. Quizás es de personas con mundo pequeño, no lo sé, pero soy de esos espectadores que comentan la vida de Andrés, Mariana, Alma, las vicisitudes de Verónica San Martin, las locuras de Nevares Sosa, la encantadora Armenia.




Pasaría horas describiendo personajes, roles, historias, pero la gracia esta en que esto es un secreto a viva voz entre mis estados raros, el blog y ellos que no existen más que dentro mio.





En otros tiempos los hubiera atesorado en mi diario de vida, como tantas otras teleseries que pasaron por mis ojos, pero con esto de la modernidad del celular y su camarita, de pronto me vi tomando fotos de las últimas escenas y pensé ¿qué haré con ellas? Publicarlas en mi blog.

Y aquí estoy, como siempre, como desde que era adolescente, ingenua, pequeña, de cabeza llena de musarañas que suspiraba con el amor de otros, con los padecimientos que la pantalla de TV me mostraba. Sigo igual, solo que con dosificación porque antes eran tres teleseries al día, hoy solo una.




Es que en este nostalgiar, añorar e intentar inmortalizar esta historia, intento retener lo que nuevamente se va y porque también soy pegada en el pasado y sé, asumo que vivo un mucho mirando para atrás.




Y esta teleserie porteña que cuentan que mientras la emitían allá por 2009 el entonces Presidente Argentino, Néstor Kirchner, no perdía pisada menos capítulo, y es que más allá de contener los ingredientes básicos de la teleserie: buenos, malos, amor, desamor, secuestros, asesinatos, aquí no hubo ciegos, ni cojos, ni guaguas perdidas, aquí las raptaban, secuestraban, mataban a sus madres, rememorando no permitiendo se olvide lo que sí sucedió durante la dictadura trasandina. En esta historia los amores para ser sinceros tenían que luchar contra las injusticias, entregar sus derechos a los pueblos originarios, utilizar la justicia como medio de salvación, mientras que los malos, malísimos mataban a destajo.






En fin, aquí dejo a Tomás, a Armenia, Verónica que pese a que la actriz no es de mi total encanto digamos que su personaje era bueno. A Nevarez Sosa que no es otro que Lito Cruz, un grandote aunque digan misa contra él. 



Andrés y Mariana / Echarri Krum, una buena pareja televisiva sin duda, él porque es tan guapo y ella es un encanto, tan dulce sin ser melosa, con esos hoyuelos en sus mejillas. Durante mucho tiempo me resistí a caer de amor por Paola Krum, pero con este papel no pude mas. Silvia, Elena, David con su cara de "vampiro", Greta, Octavio tan guapo y estiloso. Mariela, Alejandro.





Fue un agrado toparme en esta pandemia con esta teleserie, fue un escape maravilloso, capaz de mantener presente todo aquello por lo que uno lucha, defiende y admira. Gracias!!!

7 de agosto de 2020

¡¡¡ H ¡¡¡

 

Mi querido amigo,

Aquí estoy en nuestro segundo día, recordándote/recordándonos, en el siempre, jamás, eternidad, exageración, utilización de todas esas sentidas palabras que nos gusta pronunciar. Y  mira lo que son las cosas, en este hoy memorioso e histórico además, estreno actualizaciones en el blog. Y no puedo dejar de pensar/sumar en cuántos años llevamos juntos y la cifra cuenta al menos 3 décadas y seguramente un par de años más.

Mi querido siempre, por siempre H, mi rojo con amarillo, mis estrellas, mis corazones, mi H grande, con mayúscula, mi H rodeado de enredaderas con las flores más bellas, tu mi volumen del corazón. Tu y yo en esos dos días circulando por Avenida Vallarta, observando y soñándonos en esas casas majestuosas, viviéndolas.

Sin tomar pañuelo alguno, sabrás porque sé que me miras y escuchas, que la vida decidió que de amigos, solo fuéramos nosotros los de CA. Quizás hubo un tiempo que lamenté esta situación, pero ya no, desiluciones varias han confortado, maximizado, el hecho de tenernos, de tenerlos, contar con ustedes, mis fieles, queridos, por siempre jamás, amigos, amores, amados amigos, amados amores.

Supongo que será la edad, no mencionaré la tuya porque la mía va en 51 y si bordeando el primer año del segundo tramo, no lograba encontrar la respuesta a las certezas de lo que no temdré jamás de los nunca en esta vida ¿cuándo? Y pobre de mi. Como bien pensé y expresé una vez, saber la verdad por más mala, amarga que sea, siempre será mejor que vivir atada a mentiras, oscuridades, grises marengos, que no aportan ni nutren. 

Espero te guste el dibujo que hice, un especie de resumen de nosotros, de nuestros días, del amor, los corazones con sus volúmenes, nuestros sueños, nostalgias por aquel tiempo en el que nos conocimos y nunca más nos separamos. Ni siquiera Antonio logra ser tan eterno como nosotros, ustedes conmigo, CA. Qué decir mi pamás ¿será que nosotros continuaremos juntos hasta después de muertos? No pensemos ahora en eso, aprovechemos de seguir sumando vida a este vínculo amoroso, amistoso.

Te quiero mi H de la vida!!!!

27 de julio de 2020

... ¡¡¡ Siete años ¡¡¡ ...

Ayer se cumplieron siete años de la muerte de mi madre, el cielo que cubrió al mundo todxs dicen que fue "el más hermoso del invierno" y cómo no, si eras tu, era el asalto al Cuartel Moncada, eras tu, tu, mi mamita amada proyectándote en todo el esplendor del universo.



Los días avanzan, la memoria está llena de ti, miro el calendario y dicen que en tu día habrá chubascos. No como hace 7 años que llovió torrencialmente, nos  llovíamos/llorábamos por dentro, mientras el cielo lanzaba esa luz divina que atravesó la cúpula que miraba desde tu ventana para posarse sobre tus pies. Esa tarde, el cielo quería abrirse/partirse en la misma medida que el dolor que dejaba tu ausencia.  Y hoy a cinco días de, las camelias quisieron verte/conocerte bañadas  en gotitas/ agua, gotitas de  rocío.





Hoy comencé con la profunda sensación de pesar, claro, faltan cuatro días....y me contaron que anoche un cometa rozó el cielo del hemisferio  norte....entonces vuelven las coincidencias, ¿son realmente coincidencias? Como cuando la Aurora boreal inundó el cielo de julio hace siete años, sí cuando titilabas entre irte y quedarte. 

El mundo, la vida, los hechos y sucesos, formamos un círculo que a veces se rompe, pero finalmente vuelve a cerrar. Aunque en su interior no estés tú. 




Tres, tres, como cuando juegas a las escondidas rápidas y cuentas hasta tres. Tres veces sin respirar, tres veces, tres hijas, tres tristes tigres. Tres días, uno, dos, tres. Y sin embargo el amor, mezclado con la eternidad y las nostalgias duran más, mucho más que tres.



Día ante penúltimo, ambigüedad de no ser ni antes, ni el último. Dos días y la piel se estremece, la piel con sus poros se me estremece y más aún si te pienso desde este mi lugar, espacio casa, mi pieza donde un día como hoy hace siete años, dormiste sin dormir, estuviste sin ya estar y yo a tu lado custodiando tu sueño no dormir, tu presencia no estar. 

Tu, de generosidad absoluta que compartiste con tus tres gracias, tu alma, tu cuerpo y sangre. Tu, que faltan dos días y me quedo hipnotizada mirando a la Camelia que llegó en vez de ti y la bugui que tanto querías. Dos días antes y no dejo de pensar atormentadamente todo lo que te retribuí tibia y egoistamente. 

Dos días y una vida, vida cuanto me  dure ella, para juntar ganas de haberte ayudado a bañar, a peinar, de continuar cortándote el pelo todas las veces que quisieras. Dos días para decirte que tarde bien tarde, entendí que no existirá otro vínculo sincero y cálido, como el que contigo tenía.



Uno, solo, solos llegamos y así nos vamos. Un día, uno, uno solo, uno con  sensaciones que evocan nostalgias visuales...el primer día que amanecimos sin ti, la casa habitada ya nunca más con tres. 

Salir al patio, ambiente de tristeza, invierno frío, nos cobijamos bajo tu bugui, llena de hojas secas, otras aún húmedas y danzando/jugando zarandeamos ramas provocando lluvia de flores y hojas secas abriendo paso al sol tibio que atravesaba con su ejército de rayos luminosos que tocaban nuestras cabezas, llegaban al suelo, acariciaban otras plantas. Y sin dar espacio al olvido nos regresó hasta ese día en que posándose sobre tus pies, iluminó la ruta que recorrerías, ni bien dieran  las seis de la tarde.



Y llegó el día, aunque falta que el tictac marque las 6 en punto. Y entonces me adelanto, intento cubrir el tiempo, las nubes, el aire, con tu presencia/ausente, con mi recuerdo/presente, con mi amor/eterno. Quiero que todxs digan que soy idéntica a ti, que heredé tu sonrisa, tu mirada, aunque por ahora solo imite tu corte de pelo. 

Madre, mamita mía de mi, mi gran amor, mi gran amiga/compañera, pasaré lo que me reste de vida arrepintiéndome ser tan humana como tonta, que no supe comprender que mi forma de vida junto a ustedes, era la única para ser feliz. Con sus ausencias a cuestas, me quedé tan sola, comprendí cuan falsas son las palabras vacías de lxs que me rodeaban. 

No le temo a estar sola/a solas, es más me encanta, pero sí lamento haber perdido las mejores compañías que la vida me ofreció. Si pudiera mover el tiempo de lugar elegiría estar contigo, Antonio y mi paire, en Guadalajara, del 78 al infinito, siempre y cuando en esa eternidad nunca nos separáramos. Mientras tanto, estaré recordándote, desde todas las latitudes posibles, donde sienta que al menos me miras. Besos.


21 de abril de 2020

Memorias de abril.

Queridxs papá, Titin, Marta y Ricardo,
No crean que olvidé el día de ninguno de ustedes, fueran estos felices o tristes. Lo que pasa es que estaba esperando un momento particular para escribirles a los cuatro y como hoy, en unas horas más, dejará de ser Aries y sumado a que el número 21 me gusta tanto, pensé que era buen momento. Buen momento para hacer la memoria que corresponde a cada uno de ustedes mis queridxs y amadxs. 




A mi papito, que sin ser de Abril, menos Aries, decidió partir en nuestro mes y si bien aquel jueves lo tendré grabado por siempre en el corazón, no solo porque no estuve a tu lado, si no porque fue el día que elegiste para marcharte. La vida que me dejaste para recordarte, lo vivido, soñado, lo poco conversado y sin embargo atesoro todo, todo, como tu tantas veces con tu propia historia. A pesar de todos nuestros ires y venires, desacuerdos y todo, espero sepas, donde quiera que estés y me mires, que te quiero, te quise, te querré siempre.


Después el día del cumpleaños de mi querídisimo por siempre amado, Ricardo, primito, mi amigo imaginario, real, irreal, tocarte, volarte, volarnos juntos. Mi primer amor, mejor amigo, confidente de días con sus noches. Amiguito de mi alma, gracias por todos estos años juntos, más que nada gracias, por todos los años que estuviste a mi lado de niña, de adolescente, la juventud, siempre ahí, de la manito cerquita, apretándome, abrazándome. Siempre lo pienso y te lo digo por si no lo has leído o escuchado, la vida mía no habría sido ni pizca de significativa si tu no hubieras estado presente. La de aventuras, líos, mentirejas que compartimos, caminatas por Avenida Vallarta soñando con la casa en la que vivirías, a la que te iría a visitar, las tardes al sol entre columnas, leones inmóviles, perros echados en la entrada, rejas, canceles, peldaños de mármol y soñar con esos interiores profundos, de largos pasillos que mirábamos a través de los ventanales y rejas. Las mentirijillas a por similitudes literarias, nombres cambiados, historias inventadas para dar menor credibilidad a nuestras vidas, desorientar a los que preguntaban de más. Primito de mi vida gracias siempre por toda esta existencia cómplice.


A mis abuelitos Titin y Marta, uno por su cumpleaños y la otra, que muy sutilmente decidió quedar unida a su marido, marchándose el día de su nacimiento (jajajaj)  ironías o cosas de la vida, nunca te pregunté Titin amado qué te parecía que la Martoca haya partido justo en tu día. Aquel día tan importante para ti, como lo es para mí el mío y el de Ricardo el suyo. Nunca te pregunté, de hecho ahora lo pienso y aunque siempre me pareció curioso y una que otra risilla maliciosa largué, no se me ocurrió preguntarte qué te parecía este hecho que transformó tu cumpleaños, además, en el día en el que más, más, recordábamos a la Marta. Podríamos decir que en esos chascarros o volteretas de la vida, mi papá se tronó al Chagual, partiendo el día de su cumpleaños, aunque entre ellos no digamos que existía ni por si acaso, un vínculo, como el tuyo con la Marta o el de la Marta contigo.

Los quiero a todos, cada uno en distintos momentos y circunstancias, reciben memoria, nostalgias, recuerdos, sensaciones, sentimientos y mucho amor. Porque a todxs y cada unx, los llevó en mi corazón, en las palpitaciones de éste, en el alma, en las vía sanguíneas, en los parecidos y similitudes. En la historia que fueron forjando "los abuelos", pasándosela a mi papá y con Ricardo sumándola a más no poder.

Feliz cumpleaños para Titin y Ricardo, con sus días de retraso.
Abrazos y amor para la Marta y mi papá que decidieron marcharse en este cuarto mes del año.
Amor por siempre para los cuatro, de mi corazón hasta chocar y meterse en el de ustedes, donde quiera que estén!!!!

8 de abril de 2020

Mi cumpleaños número 51.

En este abril la cuarentena me pilla celebrando mi cumpleaños,
a diferencia de muchxs, 
lo espero expectante,
aquello de pasar el día en casa,
como tantos otros, más de quince ya,
regresa mi memoria hasta la infancia, cuando con mis hermanas jugábamos a la "peste bubónica" bajo la mesa del comedor. Mi hermana menor dice que nosotras ya veníamos preparada para estas pestes, que más no fuera por nuestros juegos. A saber.


Sólo sé que mi día finalmente llegó,
cuando comenzó el año planié tantas cosas para estos 51 años,
muchas más alcanzables que para el inicio de nueva década,
ya no sé tampoco si podré realizarlos
y sin embargo,
si el año pasado fue un tanto malo hasta que llegó el 18 de Octubre y Chile despertó y yo con ellxs, que quizás este 2020 después de la peste, también pasen cosas revitalizadoras, que nos mantengan pensadores, atentos, vitales, para defender la vida y la dignidad.



Una parte de mi eternamente esperara todo
y la otra, a la que ya le han pasado los años,
espera sin esperar nada,
recibe lo que la vida le de,
intenta no esperar demasiado de las personas que creía "cercanos"
y se deja sorprender por todo lo otro que podría llegar.


Sigo esperando al amor, a viajar y ser feliz,
pongo de mi cosecha y no ceso de amar,
ensoño los lugares que ya conocí y espero ampliar horizontes
y a la felicidad la llevo conmigo a todas partes,
a menos que la tristeza ahogue mis intensiones,
todo puede pasar,
pero tengo las mejores energías,
no dejaré que el exterior acabe con mis ideales.

Y vuelvo a este encierro de pandemia,
en el que celebro mi cumpleaños,
con una rica torta hecha por mi,
junto a mi hermana menor,
con las llamadas, video llamadas y escritos de todxs lxs que me quieren
y para qué más.



Quería jugar a que era Ana Colomba Frank Orrego y pasaba mi cumpleaños encerrada en mi pieza, comiendo a las 17 horas, momento en el que nací, la torta previo soplar la vela y pedir tres deseos. Estaba deseosa de escribir un  capitulo intenso y dramático de esta vida particular. Pero sucedió que el destino dio un giro de 360 grados y en vez quedé rodeada de gente linda, que me llamó, hizo llamadas con video, me escribieron y dejaron espiritu y alma energizados, encariñozados. En resumen un muy buen cumpleaños de encierro, pandemico, encuarentonado y donde cumplí 51 años. 
Gracias a los del cielo por favor concedido!!

26 de febrero de 2020

Estarás presente siempre!!!


¿Estarás presente siempre? No, y tampoco yo.
¿Estarás presente siempre? Si, aunque no formes parte de mi, ni yo de ti.

Ya sé que no estás tan presente siempre,
quizás, a lo mejor, 
solo en aquel siempre atesore otros días con sus noches.

sin embargo sé que algo grande quedó atesorado para siempre jamás.

Cuando dejaste de estar para siempre
y la vida se lleno del día después que te fuiste,
me llené de todo lo que dejaste.

Entonces busqué y miré a mi alrededor
y solo encontré tristezas,
las que a veces cubren de nubes y lluvias mi alma
y me aferré a las tardes con sus noches cuando recuerdo que alguna vez pensé que estarías presente para siempre.

¿Estarás presente para siempre? Sí, pero atesorado en un lugar de mi memoria,
porque desde ahora,
solo se alojaré bondades, 
bondadosas tardes de amor, amorosas, amores.

En esas tardes de amor y nostalgias,
comprendí que no existen motivos que nos unan,
como nada que haga buscarte
y toda la certeza de no encontrarte.

Porque entendí que ya no hay migas en la ruta, capaz de hacernos llegar al mismo sitio,
esa ruta solo la conozco yo,
es mía,
porque los árboles una noche extendiendo sus ramas hojadas, 
dejaron que entrara dándome la bienvenida.

Ya sé que no estarás presente para siempre,
porque entendí que no es a ti a quien le cuento todo esto,
no es a ti a quien busco,
si no que al tu, que late en mi interior,
aquel tu a quien amo tanto, con quien hablo más, a quien abrazo, deseo y beso,
llenándome de sus formas, de su olor y sabor.

¿Durmiendo estoy? Si, sobre las hojas de esos árboles frondosos, 
mis amigos, 
abrigada entre sus ramas,
cobijada, acurrucada para siempre jamás,
esperando por las tardes con sus noches
y por las noches con sus madrugadas,
donde un día, una tarde, quizás de noche, 
vuelvan aquellas bondades, bondad repletas de amor, amore, amorosa,
capaces de llenar el aire con su viento..... 
aquel que invita a volar.