13 de octubre de 2022

Historias a propósito de las manos de DeOriental!!!


Recuerdo como si fuera ayer y ocurrió hace 35 años, cuando caminando por esas calles, en compañía de mi padre o acompañando a mi padre, llevada de la mano de mi padre (con todos y mis 18 años), nos detuvimos, me detuve a recoger una hoja de DeOriental, que estaba tirada en el suelo. Mi papá por supuesto me llamó urraca, por mi afán de recolección tanto de lo que brilla como de lo que no. Recogí la hoja que era enorme. Enorme del verbo grande, más grande que la mano de mi padre que vaya si tenía palmas de manos grandes. Era enorme tan enorme que al llegar a casa no entraba ni entre las hojas del cuaderno, ni de ningún libro.

Tras recogerla y mirar hacia arriba en busca del dónde caíste, descubrí estos mismos árboles, que hace 3 décadas y media, no estaban tan altos, más si anchos bien anchos de tronco. Fue entonces que mi papá me contó que eran los árboles que poblaban el Pedagógico dónde él estudió y dio clases. Que eran tan frondosos, amplios de tronco, con ese tronco tan particular, con ese color, textura tan peculiar, pero sobre todo que gracias a su frondosidad y altura, proporcionaban una deliciosa sombra a los estudiantes del Peda, quienes ya fuera por la peda, necesidad de descansar o amasarse con la o el polole, buscaban su ancho tronco para apoyar la espalda y proteger la cabeza del sol radiante, bajo su verdor. Si no fuera porque eran otros tiempos, creo que mi papá y yo lo abríamos abrazado y nos faltaría otra persona para darle la vuelta completa.
Hoy hago ese recuerdo que de tanto en tanto vuelve a mi memoria, será por eso también que me gustan tanto estos árboles. 

Es por ellos que comencé a bordar, porque quería lograr ese color de su corteza, acercarme lo más posible. Nunca lo he conseguido, tampoco logro dibujar esas manos, lo intento pero es que el dibujo no es lo mío, me salen unos mamarrachos que pa qué les cuento.

Lo bonito es que conservo ese recuerdo, como conservo la memoria de voltear a ver estos hermosos verdososcaféscrema, cada que paso por ellos, por esa calle, por cualquier otra. Miro su corteza, busco sus hojas en el suelo y después alargo el cuello hasta el cielo en busca de su copa, de sus alargadas ramas que dan vida a esa frondosidad tan deliciosa, a esa sombra bien recibida en primavera y verano. Sé que a muchos les da alergia el producto/fruto de DeOriental, pero aunque no sirva de consuelo, les cuento que la culpa no es del árbol sino de quien no lo poda. 

En Francia, de donde son oriundos los podan, no los dejan crecer como en Santiago, de hecho les llaman "Los mochos". Y por tal no conocen de sus bemoles, que no son tantos, aunque si me lee une alérgico capaz que me vuela la rayuela jajajaja.

Igual después de todo este blabla, les invito a que los miren con atención, observen su forma, su tamaño, los acaricien, tronco, ramas, recojan una que otra hoja. Los árboles todes son hermoses y aunque no les importe, me voy contenta, más que hace un rato cuando descubrí esta foto, porque gracias a mi papá descubrí a DeOrientales y eso me pone muy feliz. Digamos que el gen verdor, arbolistico, naturaleza, me viene de familia y por ambos costados. Pero esa es una historia que les cuento otro día !!!

7 de octubre de 2022

Pensamientos vagos!


El encuentro con Claudio Geisse Sarret, me recordó que uno de los problemas que me tiene gruñona y amargada, es la falta de amor a Coli. Nadie me llama, a nadie le importo. Y volver a ver al Claudio, su abrazo, la dedicatoria en su libro y después aquel mensaje de "atenta hermosura", me derritió. 

Creo que ha sido siempre mi hambre porque me quieran, que a alguien importe, lo que me ha hecho creer que estaba enamorada. Hoy podría decir que me siento enamorada por el trato que me dio CGS.

Es tan patético como absurdo. 
Pero así también siento que estoy a la deriva, sin norte que tomar, sin trabajo, aunque es lo que menos me importa, pero el sinsentido me abruma. Tengo que buscar tareas para hacer y que mi vida no muera en la rutina de los gatos y vegetar en casa.

Creo que eso es en gran parte lo que me molesta de lo que tiene M, tanto por la suerte, como por lo fácil que se le ha dado todo. Tantos años trabajando de transcriptora y de pronto mi rapidez y eficiencia,  no la valora nadie.

Podría concluir diciendo "me quiero matar", pero si bien eso sucederá tarde o temprano, tras escribir, siento que Jalisco nunca pierde, o sea yo, renace. Algo haré para surfear este mundo cruel, que final de cuentas lo que más anhela, es que me mate pronto. Y nunca me ha gustado que controlen mis tiempos!!

20 de septiembre de 2022

Para Andrés en su no cumpleaños!


Querido primo,

Mi querido Andrés, príncipe hermoso, cariñoso. Tengo grabada tu vida, los años que pude conocerte, valorarte y quererte, impregnados en mi memoria y por eso cada día como ayer, 19 de septiembre y cada 30 de noviembre, días antes, muchos días antes, vuelves, regresas, apareces, te recuerdo. El día se convierte en ti, todos los detalles maravillosos que hacían de tu persona, personalidad, ser humano, maravilloso, amado, inolvidable.

Te recuerdo simplemente, recuerdos de imágenes tuyas, flashback de otras fotografías, de épocas pasadas, de momentos juntos, los viajes, las conversaciones, tu risa de boca amplia, de cara luminosa. Recuerdo tu voz, siempre risueña, burlona conmigo que era tan Carmela, tu risa, de esas inolvidables por lo sinceras, de usar la boca completa mostrando dientes. Lo blanco de tu piel, esos ojitos redondos como de venado. Tan, tan guapo.

Después vienen los por qué, indescifrables, los reproches contra todos los que no te ayudaron, que no te tendieron una mano, en todo lo que hacías eras el mejor, seguramente serías hoy el mejor sommelier de América Latina, con tu distinción, garbo, cultura, existencia sibarita, las puertas del mundo estarían siempre abiertas para ti.

Una vez lanzado el odio contra el mundo, característica tan propia de mi, vuelvo a la calma, a la que no tengo, a la que recuerdo que tu sí poseías y por eso todos acudíamos a ti, para que nos acogieras, contuvieras, acompañaras. Mi querido primo ¿qué sería de tu vida hoy? ¿dónde estarías? ¿seguiríamos juntos? Tantas preguntas, tantas ganas que estés aquí para responderlas, verte, mirar tus ojos, tu boca hermosa, tu sonrisa preciosa, tu porte, esas manos grandes, de dedos delgados, de amplia palma. Extraño tu compañía, tu cercanía de amigo, tu saber ser realmente un amigo, un compañero, en quien apoyarse, dejarse abrazar, desaparecer en tu metro 90 y sentirse chiquita, protegida, abrazada, contenida.

Te quiero, te extraño y así seguirá siendo mientras vida y memoria tenga!!

15 de septiembre de 2022

A 49 años del golpe militar en Chile !!!


Y qué mejor día para publicar estas letras, que el de la independencia de nuestro amado país de acogida, adopción, contención: México, por siempre amado.


49 años, cuatro menos que yo. Llevo toda esta semana latiendo/sintiendo/pensando, como me ocurre en julio, octubre, enero, febrero, abril.

Es que cuarenta y nueve años es mucha vida, mucho tiempo e historias, más aún en este país de memoria ligera.
Me puse a ver La batalla de Chile y descubrí que Plaza Dignidad, siempre fue un lugar de convocatoria política, social, familiar: los ricos en el forestal, transitando, en auto por las calles aledañas, ninguno recostado en el pasto. Mientras que el pueblo, ubicado en Parque Bustamante, sobre el pasto, acostados, sentados, en grupo, comiendo, riendo, disfrutando el sol.
Nostalgias, historias.

Agradezco al universo cielar, que hoy 11 de septiembre de 2022, amaneciera con chubascos, frío, nublado, como la sensación de muches de nosotres.
Porque si bien no tengo familiares, desaparecidos o ejecutados, mis padres y familia, sí que tenían amigos, amigas, querides todes y la conciencia/memoria/dolor/respeto, por todes elles, está y seguirá estando presente en mi mente, corazón, alma, conciencia, principios.
Y porque como mujer, hija, hermana, amiga, sobrina, tía, mi historia esta partida en mil pedazos desde ese martes gris del noveno mes hace 49 años. Nuestra vida como familia nuclear y extendida, cambió ese día, nos separaron, detuvieron, exiliaron y nunca más volvimos a ser el clan que mis papás contaban, de almuerzos en domingo donde los abuelos, veraneos todos achoclonados. Nunca más volvimos a estar, al mismo tiempo, todos juntos en el mismo territorio, para contar los unos con los otros y viceversa. El exilio de mis padres hizo de ellos una otra vida/historia, una más triste que contenta, viviendo sí, haciendo amigos también, pero con la maleta mental siempre lista. El retorno a Chile, el mío, de mis hermanas, mis padres, para cada une, en su tiempo y momento, fue un impacto, comenzar de nuevo, para mí de cero y si bien he tenido altos y bajos, aquí continuó.

Mi vida estará por siempre jamás dividida entre Chile y México y lo que significa no sentirse completamente ni de acá, ni de allá y que quienes te rodean y quieren, tampoco te acepten al 100% ni como chilena, ni como mexicana. Aunque desde el 18/0 mi amor por mí país renació, así como el orgullo, admiración por les jóvenes que evaden, luchan, nos despiertan e incanzable mantienen sus petitorios, de la misma manera que nunca se los han solucionado. Y eso me ha hecho con los años, más crítica de este mi país, más ultra si estar con los que luchan significa eso. Después de comerme el cuento del Pato gallina, nunca más voté por esa rancia coalición que no estuvo en la calle, pero ha trepado como enferma y seguiré esquivándolos con mi voto y dedicándoselo a Lxs Presxs de la Revuelta, a Lxs Presxs del Wallmapu, o al histórico Pico de los 90.
En fin, la historia avanza junto con el tiempo, con nuestras vidas, con estos devaneos mentales, que están mezclados con tantas sensaciones/cariños/recuerdos.

Le agradezco a la vida/historia, lo bueno y malo vivido, lo atesorado y desechado, el amor de mis pamás, mi hermana Manu, mi hermano mexicano Antonio, el de mis abuelos, de los pocos pero sinceros amigues, energía vital para seguir recordando/viviendo, este 11-09-202 y todos los que están por venir.
Allende, Allende, Chicho, te dejo para el final, como aquello que es lo mejor, lo tan importante, imborrable, siempre allendista, más no socialista, sí americalatinista, bolivariana y azteca !!!

27 de julio de 2022

9 años y un día!!!


Encontré éste especie de poema que te escribí hace algunos años atrás y me gustó, así que lo dejo por aquí. También quería decirte que dentro de toda la tristeza que produce, me produce, tu ausencia, no dejó de ser significativo e importante que tu noveno aniversario cayera en mi día amado, el día martes.


Hubiera.

Un tiempo verbal que flota en el aire.
Sin pasaje para ir a visitarlo,
sin casa para habitarlo
y en cambio,
con miles de sueños, ganas, esperanzas,
para adornarlo, en un futuro que lo más probable, no llegará.

Querido.
Un querer herido, que suma fragancia de pasado, de un amor, amar, amore,
que quedó encapsulado en una atmósfera sin lugar, sin tiempo.

Tenerte.
Poseer algo que ya no te es propio, que quizás vuela,
se escabulle, escurre en las querencias,
querer, quiero, tener.

A mi lado. 
Cerca, junto, siempre, pegadita a mi.
Esa parte de ti, que en el espejo genealógico se refleja en mi,
en él también, en la historia, nuestra historia, tuya, mía,
la de los cinco, de ellas también.

Siempre.
En la extensión exagerada sentimental, vivencial, histórica,
de mantener el amor, amore, amar, cerca, al lado, pegado a mí,
a ti, a los dos, nosotros tres, con ellas, nosotros cinco.
Eternidad que fue restándose hasta llegar a tan solo dos, nunca más a cinco.
Evoco, pienso, trasladándome, quiero, amo, te amo, amor, amar, amore,
en ese tiempo inalcanzable, sin límites, donde permaneces intacta, tú amada madre: "hubiera querido tenerte, a mi lado, siempre".

26 de julio de 2022

9 años !!!


¿Por qué será que unas veces uno está más triste? Así me sucede con todo lo que tiene que ver con tu ausencia, mamita querida. Tu nombre, historia, presencia, momentos compartidos, está impregnado en  un manto de tristeza infnita. Será porque de chica muy chica, prometí que sería la primera en partir, para no tener que vivir en carne propia, como ahora, la existencia llena de la ausencia de ustedes. Ustedes eran mi todo, con todo y los bemoles que la vida nos trajo a por mi papá, eran mi todo y vine a comprenderlo cuando ya no estaban, cuando ya no podía agradecer todos los días, las tardes, años, paseos, caminatas, visitas a sus amigos, en los que me llevaban. En mi estado adolescente me sentía un bulto transportable, latía en mi interior la sensación que nunca tendría amigos, mundo propio, vida social con gente de mi edad. Entonces esos paseos, salidas, en compañía de ustedes, si bien la pasaba bien, en su mayoría mi cabeza me decía "que ñoña eres siempre sales con tus padres". Pues ahora que ya no está ninguno de los dos y que sigo sin tener tantos amigos, menos vida social (aunque eso no me interesa tanto ya), pienso en lo tonta que fui, en lo acelerada, por no apreciar, valorar, disfrutar a concho ese tiempo, que tuvo sus momentos muy, muy lindos.


Supongo que será también porque mi vida no es tan vida como quisiera, entre la pandemia de mierda, la vida misma, la pata, mi existencia se ha transformado en algo de lo cual quisiera salir corriendo. Y sabemos que cuando las situaciones nos son adversas, no hay nada más placentero que mirar hacia atrás y recordar todos los momentos vividos al 100% y feliz.

Mamita, Blanquita querida, tan querida y recordada, me haces falta todos los días, aunque en unos más, mucho más. Valoro y extraño tanto nuestras mañanas yo sin trabajo, para compartir el desayuno, ejercitar palabras leyendo al revés el diario que tenías, comentar alguna que otra noticia, el café, hacerle cariño al Gremnlin, que seguramente ya se había subido a la mesa. Nuestras tardes noches, viendo series en tu pieza, tu en el sillón, yo en tu cama. Teníamos una complicidad bien bonita, un vínculo estrecho, éramos amigas sin dejar de ser la mamá y la hija. Por más apodos que te pusiera como "Abuelita de Batman", espero supieras siempre, que te quería, aunque muchas veces no estuve a la altura que tu siempre rebasabas. No existe en el mundo nadie mas generoso, amoroso, desprendido, que una madre. Nadie era como tu mamita, valoro tu distinto en el corral de la familia que todavía sobrevive, nadie es como tu, ninguna de tus tres hijas heredamos ni un ápice de todos tus valores, los realmente positivos, como la generosidad infinita, la capacidad de dejar de respirar, vivir, comer, para darlo al otro. Te admiro y extraño todas esas tus bondades de madre y mujer maravillosa, por eso dejaste esta huella en el aire, en la vida, en México y Chile, donde tantos, tantas, tantes, como yo, no dejamos de recordarte.


Mamita mía, hoy quisiera estar a tu lado, volver a esas mañanas, tardes, noches, las dos solitas aquí en la casa, con el Gremnlin. Extraño cada uno de esos cuatro años, después de la muerte de mi padre, que vivimos juntas y después hasta que partiste, en compañía de la Manu, ya no junto al Gremnlin que también partió, pero sí con Tope y Suki. 

A veces me pregunto si mucho de este extrañar, además de sentir la soledad de la inexistencia de personas con las que quiera estar, será porque de alguna manera, estoy más cerca de irme que de quedarme. Te confieso que es un ideal que espero algún día pueda cumplir y que no suceda dentro de muchas décadas, no, por favor, necesito que sea más bien pronto. Al final, desde que supe el significado de la muerte y sus consecuencias, no he dejado de tentarla una y mil veces, lo malo, es que cada que la tiento y planeo encontrarla, alguien de la familia muere, como primero Patricio y ahora Pablo. Pero espero realmente que más pronto que temprano, llegue mi turno. Esto no es un tanteo, es una necesidad. No es un azote tampoco, pero sé con certeza, que no debí haber nacido, mucho de mis defectos de fábrica lo dicen queda y sonoramente y la verdad, antes alguna vez, me importó y me dolía mucho pensar que era un ser que no debió ver la luz, quedarme en nonata. Pero ahora no, ahora lo entiendo y si bien el humane es defectuoso, lo mío ya es una condena y por eso quiero, necesito, deseo irme, dejar de ser, de estar, ausentarme para siempre, dígamoslo con sus letras, morir. Y así al fin, volver a estar con ustedes, contigo!!!

Porque yo sí creo en ese otro espacio, lugar, al que uno se va y si bien no he sido santa, tampoco la más mala del mundo y espero irme al encuentro de ustedes, donde quiera que se esten!!

Te quiero y te extraño todos los días, en las tardes, en mis paseos, los como hoy 26 de julio, los 19 de octubre, como también en la fechas de mi padre!!!

22 de julio de 2022

A mi primo Pablo!


Que rotunda que es la muerte, con la absoluta certeza del espacio vacío que deja. Así me comencé a sentir desde que mi prima Claudia, me llamó para contarme que el primo Pablo, del ala Sánchez de la familia, había muerto. Pensé también en aquel día que contaron que estaba enfermo, padeciendo un cáncer que lo traía muy a mal, me cala hondo su partida porque no alcancé a llamar a ninguna de sus hermanas para preguntar por él. Aquellas cosas que no hicimos, son las que más marcan nuestra existencia. Entonces decido modificar esa situación y pensar en lo que sí haré..... 
Como escribirte por ejemplo. 


Si pongo a trabajar la memoria, recuerdo aquel día en la casa del tío Lucho Reyes, en que recientemente fallecido la familia Sánchez Reyes y consecuencias, estaba desarmando su hábitat. Con mis padres, habíamos vuelto a Chile ese mismo año en enero, por lo que muchas de las personas congregadas esa mañana de sábado, no las conocía, entre ellas Pablo Sánchez Mena, mi primo. El más guapo de los concurrentes, con un tostado de piel que pensé "este viene de la playa", pero a los segundos mi madre me lo presentó y aclaró "él es idéntico a Eduardo". 



Entonces supe que ese maravilloso color de piel, venía de familia. Evidentemente quedé eclipsada porque más allá del tostado, era guapísimo, o al menos como me gustan a mi, es decir, guapos, rubio y crespo, cara linda, bonitos rasgos, alto o más alto que yo y para acabar de desparramar chantilly, encantador. Me acuerdo que se reía y reía de cosas y yo simplemente lo miraba embobada, tenía esas sonrisas amplias, con bonitos dientes, que no se miden en la risa/sonrisa, que simplemente carcajean si hay que hacerlo. Y por supuesto no lo olvidé nunca más, aunque en los 35 años que llevo en Chile, creo que lo volví a ver tres veces más.


Sé que soy de esas personas azotadas, intensas y tales y quizás por eso es que Pablo, quedó impregnado en mi memoria. También porque años después de esa ocasión que lo conocí, establecí un vínculo muy estrecho con su madre, Sara Mena, mi tía, una mujer realmente excepcional. A veces creo que los, las, les, seres de ese calibre, nacieron para irse pronto. Porque mi tía también murió de cáncer y también lo hizo joven. Y si bien en esos años de complicidad con la Sara Mena, cuando ella con mi tío Pino, vivían en Reñaca y después en Ritoque, me tocó más convivir con su hijo menor, Tomás, siempre en las conversaciones sobre Pablo, aunque él no estaba presente, había un no sé qué especial, único e irrepetible que cubría ese momento y lo transformaba en un ser extremadamente mítico y especial, para mí. Obviamente que para la Sara Mena también, caía de maduro la preferencia, babosería que sentía por su Pablo ¿quién no? Había que ser de otra especie para no sentirse sublimada por conocerle.

Y creo que la siguiente vez que lo volví a ver, fue cuando se murió el tío Pino, en el hospital de la católica como él también y si bien los momentos no estaban para socializar, de todas formas en ese recinto hospitalario y en compañía de mi mamá (que todavía estaba viva), pasamos muchas, muchas, horas de nostalgias por Pino, Zapallar, los Sánchez Reyes, los Sánchez Mena y asociados.


Entonces ahora que me entero que en la madrugada de hoy partiste, no puedo dejar de sentir un remezón en mi interior. Me consuela el pensar que estuviste de cumpleaños el 17 de julio y decidiste partir el 22, cuatro días antes que mi  mamá, que como sabrás, te quería con devoción. Soy especialista en buscar semejanzas en todo lo que habito, como el hecho que Pino y tu fallecieran en la clínica de la UC, que entraras con neumonía como él y que compartas mes de  nostalgia con mi madre.


Fue justamente mirando esta foto que descubrí que eres, eras, muy absolutamente Sánchez. Tienes la misma pera de mi mamá, de la Claudia, del Pino, mía. Tu perfil con esos ojos tan lindos y esas cejas, supongo que lo sacaste de la Sara Mena. El pelo crespo, una mezcla de ambas familias. Miro y miro esta fotografía y me sorprende más que agradablemente, constatar lo fuerte de los rasgos, de los rasgos de nuestra familia Sánchez. Me alegra tanto, me conmueve, constatarlo es como poner en valor una y mil veces más a nuestra familia, la que nos une, la que nos vincula sanguíneamente.

Mañana iré acompañar a tus hermanas y hermanos al Parque del Recuerdo, donde te despediremos con cantos, risas, conversas, abrazos, nostalgias y ten por seguro, que seguirás latiendo en el corazón/memoria/nostalgia, de tus hijos, tu mujer, tus hermanas y hermanos y en el mío también!!!