27 de julio de 2022

9 años y un día!!!


Encontré éste especie de poema que te escribí hace algunos años atrás y me gustó, así que lo dejo por aquí. También quería decirte que dentro de toda la tristeza que produce, me produce, tu ausencia, no dejó de ser significativo e importante que tu noveno aniversario cayera en mi día amado, el día martes.


Hubiera.

Un tiempo verbal que flota en el aire.
Sin pasaje para ir a visitarlo,
sin casa para habitarlo
y en cambio,
con miles de sueños, ganas, esperanzas,
para adornarlo, en un futuro que lo más probable, no llegará.

Querido.
Un querer herido, que suma fragancia de pasado, de un amor, amar, amore,
que quedó encapsulado en una atmósfera sin lugar, sin tiempo.

Tenerte.
Poseer algo que ya no te es propio, que quizás vuela,
se escabulle, escurre en las querencias,
querer, quiero, tener.

A mi lado. 
Cerca, junto, siempre, pegadita a mi.
Esa parte de ti, que en el espejo genealógico se refleja en mi,
en él también, en la historia, nuestra historia, tuya, mía,
la de los cinco, de ellas también.

Siempre.
En la extensión exagerada sentimental, vivencial, histórica,
de mantener el amor, amore, amar, cerca, al lado, pegado a mí,
a ti, a los dos, nosotros tres, con ellas, nosotros cinco.
Eternidad que fue restándose hasta llegar a tan solo dos, nunca más a cinco.
Evoco, pienso, trasladándome, quiero, amo, te amo, amor, amar, amore,
en ese tiempo inalcanzable, sin límites, donde permaneces intacta, tú amada madre: "hubiera querido tenerte, a mi lado, siempre".

26 de julio de 2022

9 años !!!


¿Por qué será que unas veces uno está más triste? Así me sucede con todo lo que tiene que ver con tu ausencia, mamita querida. Tu nombre, historia, presencia, momentos compartidos, está impregnado en  un manto de tristeza infnita. Será porque de chica muy chica, prometí que sería la primera en partir, para no tener que vivir en carne propia, como ahora, la existencia llena de la ausencia de ustedes. Ustedes eran mi todo, con todo y los bemoles que la vida nos trajo a por mi papá, eran mi todo y vine a comprenderlo cuando ya no estaban, cuando ya no podía agradecer todos los días, las tardes, años, paseos, caminatas, visitas a sus amigos, en los que me llevaban. En mi estado adolescente me sentía un bulto transportable, latía en mi interior la sensación que nunca tendría amigos, mundo propio, vida social con gente de mi edad. Entonces esos paseos, salidas, en compañía de ustedes, si bien la pasaba bien, en su mayoría mi cabeza me decía "que ñoña eres siempre sales con tus padres". Pues ahora que ya no está ninguno de los dos y que sigo sin tener tantos amigos, menos vida social (aunque eso no me interesa tanto ya), pienso en lo tonta que fui, en lo acelerada, por no apreciar, valorar, disfrutar a concho ese tiempo, que tuvo sus momentos muy, muy lindos.


Supongo que será también porque mi vida no es tan vida como quisiera, entre la pandemia de mierda, la vida misma, la pata, mi existencia se ha transformado en algo de lo cual quisiera salir corriendo. Y sabemos que cuando las situaciones nos son adversas, no hay nada más placentero que mirar hacia atrás y recordar todos los momentos vividos al 100% y feliz.

Mamita, Blanquita querida, tan querida y recordada, me haces falta todos los días, aunque en unos más, mucho más. Valoro y extraño tanto nuestras mañanas yo sin trabajo, para compartir el desayuno, ejercitar palabras leyendo al revés el diario que tenías, comentar alguna que otra noticia, el café, hacerle cariño al Gremnlin, que seguramente ya se había subido a la mesa. Nuestras tardes noches, viendo series en tu pieza, tu en el sillón, yo en tu cama. Teníamos una complicidad bien bonita, un vínculo estrecho, éramos amigas sin dejar de ser la mamá y la hija. Por más apodos que te pusiera como "Abuelita de Batman", espero supieras siempre, que te quería, aunque muchas veces no estuve a la altura que tu siempre rebasabas. No existe en el mundo nadie mas generoso, amoroso, desprendido, que una madre. Nadie era como tu mamita, valoro tu distinto en el corral de la familia que todavía sobrevive, nadie es como tu, ninguna de tus tres hijas heredamos ni un ápice de todos tus valores, los realmente positivos, como la generosidad infinita, la capacidad de dejar de respirar, vivir, comer, para darlo al otro. Te admiro y extraño todas esas tus bondades de madre y mujer maravillosa, por eso dejaste esta huella en el aire, en la vida, en México y Chile, donde tantos, tantas, tantes, como yo, no dejamos de recordarte.


Mamita mía, hoy quisiera estar a tu lado, volver a esas mañanas, tardes, noches, las dos solitas aquí en la casa, con el Gremnlin. Extraño cada uno de esos cuatro años, después de la muerte de mi padre, que vivimos juntas y después hasta que partiste, en compañía de la Manu, ya no junto al Gremnlin que también partió, pero sí con Tope y Suki. 

A veces me pregunto si mucho de este extrañar, además de sentir la soledad de la inexistencia de personas con las que quiera estar, será porque de alguna manera, estoy más cerca de irme que de quedarme. Te confieso que es un ideal que espero algún día pueda cumplir y que no suceda dentro de muchas décadas, no, por favor, necesito que sea más bien pronto. Al final, desde que supe el significado de la muerte y sus consecuencias, no he dejado de tentarla una y mil veces, lo malo, es que cada que la tiento y planeo encontrarla, alguien de la familia muere, como primero Patricio y ahora Pablo. Pero espero realmente que más pronto que temprano, llegue mi turno. Esto no es un tanteo, es una necesidad. No es un azote tampoco, pero sé con certeza, que no debí haber nacido, mucho de mis defectos de fábrica lo dicen queda y sonoramente y la verdad, antes alguna vez, me importó y me dolía mucho pensar que era un ser que no debió ver la luz, quedarme en nonata. Pero ahora no, ahora lo entiendo y si bien el humane es defectuoso, lo mío ya es una condena y por eso quiero, necesito, deseo irme, dejar de ser, de estar, ausentarme para siempre, dígamoslo con sus letras, morir. Y así al fin, volver a estar con ustedes, contigo!!!

Porque yo sí creo en ese otro espacio, lugar, al que uno se va y si bien no he sido santa, tampoco la más mala del mundo y espero irme al encuentro de ustedes, donde quiera que se esten!!

Te quiero y te extraño todos los días, en las tardes, en mis paseos, los como hoy 26 de julio, los 19 de octubre, como también en la fechas de mi padre!!!

22 de julio de 2022

A mi primo Pablo!


Que rotunda que es la muerte, con la absoluta certeza del espacio vacío que deja. Así me comencé a sentir desde que mi prima Claudia, me llamó para contarme que el primo Pablo, del ala Sánchez de la familia, había muerto. Pensé también en aquel día que contaron que estaba enfermo, padeciendo un cáncer que lo traía muy a mal, me cala hondo su partida porque no alcancé a llamar a ninguna de sus hermanas para preguntar por él. Aquellas cosas que no hicimos, son las que más marcan nuestra existencia. Entonces decido modificar esa situación y pensar en lo que sí haré..... 
Como escribirte por ejemplo. 


Si pongo a trabajar la memoria, recuerdo aquel día en la casa del tío Lucho Reyes, en que recientemente fallecido la familia Sánchez Reyes y consecuencias, estaba desarmando su hábitat. Con mis padres, habíamos vuelto a Chile ese mismo año en enero, por lo que muchas de las personas congregadas esa mañana de sábado, no las conocía, entre ellas Pablo Sánchez Mena, mi primo. El más guapo de los concurrentes, con un tostado de piel que pensé "este viene de la playa", pero a los segundos mi madre me lo presentó y aclaró "él es idéntico a Eduardo". 



Entonces supe que ese maravilloso color de piel, venía de familia. Evidentemente quedé eclipsada porque más allá del tostado, era guapísimo, o al menos como me gustan a mi, es decir, guapos, rubio y crespo, cara linda, bonitos rasgos, alto o más alto que yo y para acabar de desparramar chantilly, encantador. Me acuerdo que se reía y reía de cosas y yo simplemente lo miraba embobada, tenía esas sonrisas amplias, con bonitos dientes, que no se miden en la risa/sonrisa, que simplemente carcajean si hay que hacerlo. Y por supuesto no lo olvidé nunca más, aunque en los 35 años que llevo en Chile, creo que lo volví a ver tres veces más.


Sé que soy de esas personas azotadas, intensas y tales y quizás por eso es que Pablo, quedó impregnado en mi memoria. También porque años después de esa ocasión que lo conocí, establecí un vínculo muy estrecho con su madre, Sara Mena, mi tía, una mujer realmente excepcional. A veces creo que los, las, les, seres de ese calibre, nacieron para irse pronto. Porque mi tía también murió de cáncer y también lo hizo joven. Y si bien en esos años de complicidad con la Sara Mena, cuando ella con mi tío Pino, vivían en Reñaca y después en Ritoque, me tocó más convivir con su hijo menor, Tomás, siempre en las conversaciones sobre Pablo, aunque él no estaba presente, había un no sé qué especial, único e irrepetible que cubría ese momento y lo transformaba en un ser extremadamente mítico y especial, para mí. Obviamente que para la Sara Mena también, caía de maduro la preferencia, babosería que sentía por su Pablo ¿quién no? Había que ser de otra especie para no sentirse sublimada por conocerle.

Y creo que la siguiente vez que lo volví a ver, fue cuando se murió el tío Pino, en el hospital de la católica como él también y si bien los momentos no estaban para socializar, de todas formas en ese recinto hospitalario y en compañía de mi mamá (que todavía estaba viva), pasamos muchas, muchas, horas de nostalgias por Pino, Zapallar, los Sánchez Reyes, los Sánchez Mena y asociados.


Entonces ahora que me entero que en la madrugada de hoy partiste, no puedo dejar de sentir un remezón en mi interior. Me consuela el pensar que estuviste de cumpleaños el 17 de julio y decidiste partir el 22, cuatro días antes que mi  mamá, que como sabrás, te quería con devoción. Soy especialista en buscar semejanzas en todo lo que habito, como el hecho que Pino y tu fallecieran en la clínica de la UC, que entraras con neumonía como él y que compartas mes de  nostalgia con mi madre.


Fue justamente mirando esta foto que descubrí que eres, eras, muy absolutamente Sánchez. Tienes la misma pera de mi mamá, de la Claudia, del Pino, mía. Tu perfil con esos ojos tan lindos y esas cejas, supongo que lo sacaste de la Sara Mena. El pelo crespo, una mezcla de ambas familias. Miro y miro esta fotografía y me sorprende más que agradablemente, constatar lo fuerte de los rasgos, de los rasgos de nuestra familia Sánchez. Me alegra tanto, me conmueve, constatarlo es como poner en valor una y mil veces más a nuestra familia, la que nos une, la que nos vincula sanguíneamente.

Mañana iré acompañar a tus hermanas y hermanos al Parque del Recuerdo, donde te despediremos con cantos, risas, conversas, abrazos, nostalgias y ten por seguro, que seguirás latiendo en el corazón/memoria/nostalgia, de tus hijos, tu mujer, tus hermanas y hermanos y en el mío también!!!

5 de abril de 2022

La historia detrás de la foto!!!

Florencia Martini, le regaló esta foto a mi sisterna Manucita, que muestra a ex miembras laborales, del PIDEE. Todo indica que en casa de lxs Martini - Armengol y esto sucedió en 2003. 

Agradezco a Licha Ortíz, por la paciencia en identificar aquellas mujeres que no supimos sus nombres y la colaboración en ello también de Paula y Lina.


Destaco la imagen de mi mamá, primero que todo !!!





Y en orden de aparición de izquierda a derecha (siempre), 

 -De pie-: Olga Devia y Mané.

- Sentadas-: Gloria Vio❣, Elena, La Noe❣, Mari Mati - María Matilde Armengol de Martini ❣, asistente social de ojos lindos (no sabemos si nombre), mi mamita linda y adorada❣, María Teresa (hermana de Elena) y Jeca❣. Siempre valoramos/valoro, paseos mentales al pasado, reconociendo/recobrando, nostalgias de tiempos, en los que al menos mi madre, sonreía a destajo !!!!

4 de abril de 2022

14 años!!!

Querido Papito,

Ayer tuve tu recuerdo presente todo el día. Desde temprano en la mañana cuando tomé conciencia de la fecha y pensé en ti, en ese día que cayó jueves, que no estaba en Chile y mi mamá me llamó por teléfono a Ciudad de México....

¿Por qué tenemos existencias tan sufridas? Pienso en la injusticia que fue tu muerte y yo lejos de casa y que al volver, quedará casi nada de tu presencia física. Rememoré el día que partí a México, estaba esperando el radio taxi y tu sentado en el equipal al fondo del pasillo, cuando me fui a despedir, no me creíste, pensabas que estaba bromeando, tuvimos un diálogo breve, te mostré la maleta y recién ahí caíste en cuentas. Después pasarían muchas, muchas horas, esperando un vuelo que se atrasó, en las que lamenté no haberlas pasado a tu lado, conversando o al menos abrazándote, aprovechando tu estado más bien depresivo.

Ay papá, no estoy en los días mas optimistas de mi vida, hay tanto a mi alrededor que se cae, derrumba y ya  no tengo fuerzas, ni ganas de ayudar a levantarlo, no tengo ganas, ni fuerzas de casi nada, estoy aburrida que siempre todo tenga que ser tan difícil, que lograr algo signifique más migajas que otra cosa. Y por eso siempre pienso en ti y en mi, en nuestra relación padre e hija, en ese vínculo que me hubiera gustado tanto tener contigo, uno mucho  más estrecho, más cálido, lamento no haberte abrazado tantas veces, te tenía susto, no sabía cuál podría ser tu reacción. A mi hoy, tampoco me gusta que me anden abrazando, me cuesta tener acciones físicas cariñosas, me siento como un robot que levanta los brazos mecánicamente y sin embargo, hay tanta, tantas personas a las que quiero tanto y que me gustaría ser más expresiva.

Siento un pesar que pesa en mi cabeza, intento olvidarla, no tomarla en cuenta, pero siempre vuelve, siempre aparece, siempre está ahí pesando. Y en el peso que cargo está el vínculo que no tuvimos, a pesar de amarte tanto, a pesar de admirarte tanto.


Y ayer que cumpliste 14 años. 14 años, XIV, una década y cuatro años. No lo puedo creer, suena a una eternidad y se siente como tal, de hecho aunque es lo que es, ayer cuando te pensamos con la Manu, me dije "es mucho, pero parece que fue hace mucho, mucho más tiempo". Catorce años. Y lo otro que pesa tan hondo, es pensar que una ya tiene una vida recorrida, en la que lleva viviendo en este país 30 y tantos años, que tiene a sus abuelos ausentes hace la misma cantidad de décadas, que no te tenemos a ti hace 14 años, a mi mamá hace 9 años. Es tanto tiempo, tanto tiempo vivido, transitado, que la suma me cansa y siento que quizás está llegando el tiempo, el momento, en que tome mis maletas y me mande cambiar lejos, lejos muy lejos de casa.



Estoy desanimada, triste, siento que todo me sale mal, que la suerte no solo no está tan de mi lado, sino que más bien me está abandonando, que la rebeldía me cobrará pasaje y lo asumo y no haré nada que esté en contra de mis principios, pero eso no quita el cansancio y el hastió de vivir en un país tan corrupto, dominado por las injusticias, estoy harta, harta de todo, de todes, de mi, de lo que no soy, de lo que ya no seré, de las luchas que me piden que siga haciendo y que no quiero dar. Solo quiero viajar, escapar, irme, desaparecer, olvidar todo lo que no tengo, simplemente viajar, conocer y volver a pasar por lugares hermosos, verdores, bosques, mirar personas pero no interactuar con elles.




Hoy puedo decir que sé lo que es estar sola, de haber sido parte de mi familia de abuelos, de mis padres, de la familia de cinco que teníamos, hoy soy solita en el mundo, aunque tenga una hermana con la que viva, pero tu puedes vivir con alguien y no conocerlo jamás y puedes vivir con alguien y no ser feliz. Yo quiero ser feliz, quiero ser feliz y siento que esa felicidad solo la lograré yéndome, viajando para después partir para un viaje de nunca jamás.

Las fichas están echadas, creo que el proyecto que ustedes tenían, tu y mi mamá, en el que yo estuviera siempre a su lado, tiene que continuar!!

28 de febrero de 2022

A Fridita!!!


En este día último de febrero, decido recordar a mi querida Frida, que el 29 de enero del 2022, partió. Porque con todo lo especial que era ella, sucede que en este año que no es bisiesto, no podré decir "mañana 29/02, a un mes de tu partida, te recuerdo". Entonces decido hacerlo en la antesala de una fecha que no existe y sin embargo quedará tan llena de memoria. 

Anoche pensaba ¿por qué he retrasado tanto este escrito? Solo podría excusarme la pena, tristeza enorme, al enterarnos de tu muerte, lo que me dejo congelada, impedida de hacer nada. Y es que hasta ¿cuándo seguiremos perdiendo tanta gente querida? Ya que han sido duros estos últimos años, entre la pandemia y estos ciclos existenciales, que van cerrándose y nos dejan, a nosotres espectadores de esas ausencias, un tanto más que vacíos. 

(Fridita en casa de mi prima Claudia)

Pienso que si existió alguien agradecida y feliz de la vida, fue Frida. Desde que  nos reencontramos en 1987, cuando con mis padres volvimos a Chile (del exilio en México), encontré una mujer interesante, misteriosa, de aquellas que quisieras, al menos a mi  me pasaba, atiborrarla de preguntas acerca de su vida personal, intima, familiar. Porque la rodeaba un aura muy particular, ya que a pesar de su apariencia frágil, delgada, con su rostro risueño, apacible, cálido, cariñoso, era realmente una persona atenta, cálida, cariñosa y a la vez, si se requería, firme, pero nunca dura, ni mala, menos egoísta. En ella sí que funcionaba aquello que cuentan de las madres que se "quitan el bocado de la boca para entregarlo a sus hijos", solo que al parecer, Frida había sido nombrada madre universal, porque ese mismo gesto lo repitió tantas veces con amigxs, familiares.

La imagen que tengo grabada en la memoria es de esta mujer, de modos suaves, movimientos delicados, tal cual como la bailarina que siempre fue, no solo porque danzaba al bailar o en sus clases o haciendo yoga, sino que volaba/danzaba/bailaba, al caminar, al alargar los brazos, al mover las manos. Tenía un aire como si al nacer "algo", le hubiera susurrado al oído: "serás una misionera/servidora de tus semejantes". Porque siempre ocupó un lugar atrás de todxs, con sus pasos casi descalzados que no hacen ruido y que marcan huella en el aire. Frida la que jamás compitió, menos se adelantó a otrxs para quitarles la palabra, menos hacer discursos ante un publico numeroso. Tengo la impresión que intentaba pasar inadvertida, a diferencias de quienes gritan en vez de hablar y poseen alma de florero y solo logran cautivar atención un instante, ya que no poseen, no sé si llamarlo ángel, alma, generosidad, capacidad de escucha, profundo espíritu de ponerse en el lugar de otros. En vidas pasadas debió ser una princesa oriental, seguro que monjes o sacerdotisas, habrían querido no ser tan religiosos y puros, cometer actos egoístas y robársela.

Frida con su mirada perdida en un horizonte ubicado quién sabe donde, como la que tienen las mujeres románticas, soñadoras, voladas, distraídas, de las que no encuentran nada aunque este frente a sus ojos. Imagino que vive en El Cairo, Egipto, tierra natal de su madre y donde seguramente, habitarían un castillo fortaleza, con jardines colgantes, mucho verde en medio del desierto, donde las horas las pasaría leyendo, bordando, escuchando músicas clásicas, capaz que hasta un dúo tocaría para ella sus melodías preferidas.  

(Fridita con su hija Karina).

No exagero si digo que siempre la consideré, lástima que nunca se lo dije, una verdadera feminista. Si por feminismo entendemos una mujer que vivió en el siglo XX y parte del XXI, con los prejuicios, moral y costumbres chilenas y aunque no tuviera una pareja estable, no fue impedimento para ser madre. Ella quería tener un hijo y nació Karina. Porque pocas veces he sido espectadora de un amor/devoción, tan grande y sincero como el que sintió por su hija. Todo lo bueno y grande que ha sembrado su hija Karina, se lo debe a nuestra Fridita, Freda, Frida y creo que 
me quedo corta. 

(Mi tía Marta y la Fridita años 70).

La Frida, fue una gran mujer, querida por todxs lxs que tuvimos la suerte de conocerla y convivir con ella. Contagiarnos con su risa, su mirada romántica, su rostro singular -para mi gusto-, el rostro de una mujer atractiva, interesante y sin embargo, me atrevería a decir que no apetecía causar ninguna impresión, ni enamorar a nadie. Desde que la recuerdo y eso comenzó a pasar en 1987, nunca le conocí un enamorado. Durante un tiempo pensé que algo podría haber entre ella y su gran, gran amigo, Claudio Badal, pero mi mamá me explico que eso era técnicamente imposible ya que él, era gay. Y que esa sincronía, intimidad entre los dos que fulguraba como un amor sincero y verdadero, llevaba por nombre "profunda amistad". Un amor amistoso duradero y hermoso, producto obviamente de la inconmensurable generosidad/amorosidad de ella para con su Badal. Como cuando las cosas económicas no le fueron nunca más bien a él, las puertas que nunca cerraron y donde le esperaba un abrazo, una palabra cariñosa, risas, rica comida y quizás hasta algún dinerillo, era el que Fridita le daba. 

Mujer encantadora como gitana, como maga, que te mira a los ojos y sabes que está ahí, acompañándote con su calidez/cariño. Y si necesitas oreja y hombro los tendrás. Si buscabas conversar, Frida, sabía de historia, literatura, de chismes, de la TV, de las noticias del diario, la radio, tenía conversación para todas las edades. Porque sabía escuchar, guardar el secreto y dar consejos, aderezados con su recordada muletilla: "see, see, see, claro". 


En lo personal, puedo decir que me tocó profundizarla en varios momentos de la vida. La primera fue a través de la familia, ya que la Frida formaba parte de nosotrxs desde que mi tía Marta y ella se conocieron, jóvenes y hermosas, en clases de danza. Ninguna logró destacar en esas artes pero qué tal en la de ser las más amigas de la vida. 

Con la segunda ocasión puedo decir que fue el tiempo en el que la conocí más, ya que compartimos muchas tardes, días y noches juntas, cuando formamos parte de la filmación de "Moizefala la desdichada", de Germán Bobe, esto en algún momento de la década de los 90, del siglo XX.  Esa otra característica que la hacía única e irrepetible, porque si bien debe haber tenido 60 años o algo así, era realmente una mujer de amplio criterio y mirada, porque si bien ella era más joven que la mamá del director, que prestaba la casa para la filmación, del elenco y técnicos, ella era la persona grande y daba lo mismo. Y en esas mañanas cuando nos despertábamos y casi todo el elenco de técnicos y actores, dormían la fiesta de la noche anterior, nosotras desayunábamos con los papás del Bobe, después podíamos bañarnos en la piscina, pasear por el terreno que rodeaba la casa o sentarnos bajo los parrones a leer y/o conversar/conocernos/aprendernos/reírnos.

La tercera ocasión, ocurrió mucho tiempo después de la filmación, ya éramos mucho más cercanas y como ella siempre estaba a la vanguardia, modesta, pero adelantada, antes que fuera moda Frida practicaba yoga. Creo que para ella era como una extensión de sus añoradas clases de danza clásica de la infancia, que después siguió practicando más de adulta, pero con la yoga sumó a la meditación, concentración, quedarse en silencio, un arte que no todos podemos tener y ella era realmente seca, concentrada, estricta. De hecho, muchas veces pensé que esa tranquilidad confortable que la envolvía, se debía a su origen asiático (El Cairo, Egypto), el que conjugaba perfecto con La India y el yoga. Porque así como siento un repeluz por Estados Unidos, admiración y reverencias, me producen esos países milenarios, que entre sus peros poseen pros como la capacidad de mirar, admirar, la belleza pequeña de las cosas, la naturaleza, adorar a los animales.  Y si a esa concepción, creencia, pensar sobre Asia, le sumamos la personalidad de Frida, con su fuerza/fortaleza, rigurosidad, calma, relajo, cuidado del alma y cuerpo. Entonces la yoga, meditación, danza, baile, han sido absolutamente parte vital de su existencia.  


Así fue como en algún momento de la década de los 90, alcancé la oportunidad enorme de tomar clases de yoga con ella, a petición de un grupo de sus amigas todas ellas en trabajos muy sedentarios y hacía rato venían insistiendo/pidiendo, hiciera clases, porque sentían tener músculos, culo, nalgas, poto, trasero, en los tobillos. Confieso que las primeras clases fueron un soberano martirio, primero porque las clases eran a las 9 am y flojear en tiempos de juventud, a veces es un arte para ser practicada. Por suerte vivía a seis cuadras de su casa, porque la puntualidad es mi tercer apellido. Como decía las primeras clases fueron un martirio, a causa de mi estado físico o digamos las cosas por su nombre "estaba gorda". Entonces las posturas con abdominales me costaban, qué decir las intensiones de la profe, por pararme de cabeza. En esos momentos dejaba de ser la dulce Frida, para transformarse en la más rigurosa y exigente instructora, que para mi colmo intentó "hacer su mejor trabajo conmigo" jajaja espero no haberla decepcionado, porque nunca logré pararme de cabeza, menos llegar a su nivel de exigencia, intentaba hacerlo lo mejor posible pero.... Sin embargo era la reina de las posturas de apertura de cadera y espalda. 


Gracias a ella es que conocí y amé el yoga, sus beneficios, maravillas que trae al cuerpo, mente y cómo nos energiza para sobrevivir en este mundo. Fueron tiempos maravillosos sumado a que después de clases, la profe generosa como nadie, nos invitaba a tomar un delicioso café árabe, preparado por ella misma, donde le ponía el correcto toque de dulzor para continuar la jornada, además de servir de oreja, hombro, aconsejar, reírse. Mañanas poéticas e inolvidables. 

Esta es mi historia sobre la querida e inolvidable Fridita, que a pesar tristemente pesar, que ya no la tenemos, ni sumaremos más momentos, sí podemos traerla, abrazando su recuerdo, nostalgia, memoria, hermosa, cálida, cariñosa, como ella misma!!!

18 de febrero de 2022

Mis amados acuarianos.


Me gusta tanto esta foto tuya padre mío. Me gustabas aunque tengo pocos recuerdos tuyos con barba, dicen que cuando te la cortaste me puse a llorar, no sé si de pena, pero si porque el señor que llegó a la casa no lo conocí y del susto largue a llorar. Te sentaba más que bien el modo Linconl, dejando al resto de tus rasgos faciales al aire ¿por qué será que no volviste a dejarla crecer? La nostalgia a por esos tiempos ¿dolería mucho? Esta foto en particular, agrandé tu cara de la  imagen misma, porque es en la que estás con mi mamá en Isla Negra, como haciendo volar un volantín, me pregunto quién la habrá sacado y como ya no tengo a quién recurrir, hago memoria y destaco a mis tíos Patricio y Titin chico, como los fotógrafos de esa época. Porque mi  mamá también lo hacía pero en esos tiempos, no podías posar y hacer clic.


De ti  mi querido amoro, volumen de mi corazón, te preguntarás con ¿qué te relaciono? Te parece poco Guadalajara, invierno, un cine de barrio, Avenida La Paz. Has quedado inmortal tanto como mi amada ciudad, atesorados/detenidos los dos, en aquellos viejos tiempos de juventud. Tu, mi primer amor, mejor amigo, mi devoción, diría Larregui y me cuelgo de su letra/canción, porque calza tan, pero tan bien con nuestra historia. Y que justamente hoy estás de cumpleaños, amore mío 58 años. Cada que transcurre la línea temporal va desapareciendo la brecha y nos acercamos más y más ¿qué son 5 años? Distinto era añales atrás cuando nos conocimos, porque la edad parecía multiplicarse por seis, no porque fueras más viejo, ni yo más joven, sino por mi profunda infantilización. Y ya vez, nada pudo contra nosotros. Seguimos, continuaremos juntos por siempre jamás.

Feliz cumpleaños para mis amados acuarios del 16 y 18 /02, uno con 96 y el otro con 58!!!