24 de junio de 2021

Nosotros.

Hubo un tiempo, maravilloso para mí, en el que fuimos cuatro más nuestra perrita Quetzal. Esos tiempos quedarán por siempre jamás atesorados en mi memoria, llena de nostalgias. Un tiempo en el que vivimos un constante verano, diría desde mi exageración a flor de piel. Éramos las personas precisas, viviendo en el tiempo que debió haber sido años luz.....




Pero no pudimos, y sin embargo hoy, me encuentro casualmente aunque no creo que sea casual, estoy segura que alguien, algo, más poderoso que la vida, me llevó a encontrarme con estas fotos.



Estas fotos que están llenos de nosotros. Nosotros y la Quetzi, hacíamos tan buen grupo, parejo, posicionado, partner, apañadores. En ese encuentro de hoy, también me tope con recados que me dejaron mis padres, mensajes de tiempos muy, muy pasados. No negaré que  me estremecieron, recordaron que hubo un tiempo en el que fui muy querida y cuidada por ellos, me emociona, porque ahora que no los tengo, porque no siempre fue así, porque existieron muchos días de mi vida en los que me sentí sola y desorientada...... tendría que haber visto esos mensajes y estas fotos.






Hay pocas fotografías que muestren a mis padres, Andrés y Blanca, tan juntos, tan enamorados, ella siempre abrazándolo, rodeando sus brazos por la cintura de él, tanto amor en esa mujer, para ese hombre. Me emociona verlos jóvenes, amorosos.





También encontré estos dibujos de árboles y esta servilleta, seguramente, de mis viajes a México. Los viajes que hice sola, todas las veces que volví a nuestro amado país, en busca de nosotros, de ellos, de volver a ser lo que fuimos. Y constatar que lo mío con los árboles era sincero y constante.


Me quedo con la sensación de los momentos vividos, congelados, inmortalizados, en cada una de esas fotos, que dan señales claras de haber existido. Dar cuenta de este encuentro y rememorar ese tiempo que se vivió, que existió y eso reconforta, me reconforta.

Gracias vida por dejar encontrarlas nuevamente!!!

8 de junio de 2021

Sobre las recientes elecciones en México.


Haré mi último comentario sobre las elecciones en México, porque tampoco se trata de estar rallando la papa. Asunto es que el domingo, cuando estaba en pleno apogeo las elecciones, recibí un mensaje por el watsap de mis compañeros de la primaria de Guadalajara. Era la foto de uno de ellos, mostrando su dedo en tinta, demostrando que ya había votado y cual si alguien le preguntara sumó el hashtag #QuemueraMorena.

La verdad que al grupo de mi primaria, hace rato que no lo visito, los leo a veces, me río en algunas ocasiones y en otras, junto tanta rabia que vuelvo a repetirme "pa qué chuchas los lees". Y me entristece porque pienso ¿qué hice para merecer gente tan facinerosa, tendenciosa, fascista, ignorante como amigos? Porque cuando éramos chicos y estábamos en la escuela, exceptuando un compañero que tenía una historia, que después supe era más bien una chapa, era el abiertamente facho, porque su papá era alemán y él con orgullo decía que nazi (no sé si pecaba de ignorante). Pero de todas formas, aunque lo miraba escandalizada, éramos chicos y yo lo consideraba mi amigo. Pero nadie era abiertamente tan marcado con un color, bueno, en realidad nadie era nada de marcado porque en México o en el México que yo viví, la gente no hablaba de política y menos nosotros que teníamos entre 6 y 12 años.

Los amigos y compañeros de trabajo de mis papás sí lo eran, casi todos pertenecían al PCmexicano, se decían de izquierda, no faltaban los "ultras", como los llamaba mi papá (que era un poco amarillo), o simplemente de ideas progres y que apoyaban al vendaval de extranjeros, chilenos y argentinos, uruguayos, exiliados, que les llegamos.

Asunto es que en el chat del watsap, se generó una escalada de violencia escrita contra MORENA y contra todo aquel, aquella, que manifestara apoyar esa causa. Yo no dije nunca nada y todavía no lo hago, ya que no soy mexicana, pero de serlo hubiera, sin duda, votado por MORENA, pero lamentablemente no lo soy y sé que las políticas de cada país, se definen, discuten en cada país (aunque aquí no lo estoy cumpliendo, pero bueno, soy humana y erro día por medio).
Entonces sucedio algo que cambio el agüite en la que estaba..... un compañero de mi primaria, por el que la verdad no daba ni un peso, tras dar los buenos días, mostraba un sticker de MORENA y por lo tanto asumí que había votado por ellos, se lo pregunté en privado y me lo confirmó. Entonces por supuesto, se lo comieron a balazos letristicos, comieron es mucho decir, porque el único que profería caca por la boca era uno, casualmente el gestor de ese chat, pero eso no le daba derecho alguno a comportarse de esa manera. Y es que le dijo de todo: ignorante, tonto, iletrado, que como era tonto lo había convencido el lado opuesto de la verdad, que él no leía más que caricaturas, que si no tenían dibujos no se interesaba.

Para mi era abiertamente el descargo de alguien muy histérico, entonces pensé y recordé a las viejas fachas de mierda caceroleras de los tiempos de la UP, que desesperadas y con miedo, actuaban con una violencia desatada (me contaron, porque tenía un año de edad). Entonces, decidí abrir contacto por chat con mi amigo, ahora Morenista y le dije que lo felicitaba, que me emocionaba no se imaginaba cuánto esta situación, que así estaría por los siglos de los siglos y que no le hiciera caso a ese que lo maltrataba, porque era un ignorante y solo estaba demostrando su terror a perder las elecciones.

Lo curioso es que el que profería los insultos en el chat, vendría siendo el letrado del grupo, el que de joven leyó de Lenin, de Marx, de la URSS, porque supuestamente como me comentó hace mucho tiempo, le llamaron la atención y sus ideas, pero cuando profundizó la idea que le quitaran a las guaguas y se las comieran (eso en terminología chilena mía porque guagua para ellos no tiene ningún significado jajaja), ahí no le gustó tanto la cosa. Aunque lo que no me confesó, porque se vería mal, es que lo que no le gustó fue la idea de tener que "compartir" los beneficios, ya sean dinero, alimentación, confort de vida y en fin, todas esas cosas que dicen perderían en una nación socialista, cuando en realidad están refiriendose a una comunista, que en ningún lugar del mundo se ha implementado pero, él es el inteligente, culto y letrado, además del estribillo que ya deberían hacerlo canción y el país mentado cobrar derechos de autor, con que se convertirían en MexiZuela.


Final de cuentas, tanto mi amigo Morenista como yo, dejamos de leer los improperios del gestor del chat, que se sumaron nada menos, que a los del profesor del curso de esos años, quien tiene unos delirios mesiánicos impotentes, de creer que al escribir lo están leyendo sus siervos, no seres humanxs y siempre con un tono engañador y afable de "esto no es para molestar a nadie, solo si lo quieren leer, pero es interesante que se documenten". Lo que se dice vulgarmente "bajar cartilla". Una vergüenza, como bien dice mi sisterna Manucita, porque o sea por suerte que es la persona adulta del grupo.

Pero me quedo con ese amigo y su opción, que es aquella que viene del pueblo mismo mexicano, del cual no ha salido, continúa viviendo en su mismo barrio de hace 52 años, heredó el trabajo de su papá. Digamos, un orgulloso representante del pueblo mexicano que tiene como aspiraciones hacer feliz a su familia y que votando con MORENA, se sigan cumpliendo todos los beneficios que nunca antes tuvieron. Tuvieron, no "tuve", mi compañero habló todo el tiempo en plural, "nosotros". A diferencia del violento letristico que todo era desde su ombligo de desclazado, porque a pesar que siempre habla que su mamá los sacó adelante a punta de vender jericallas (flanes), tan orgulloso no se siente porque en el fondo de su corazón, se avergüenza de haber sido pobre y ahora lucha 24/7 para pertenecer no a la clase popular, sino que a la media. Y todo indica que en esa posición trabajando todo el día, dejó de leer, actualizar sus lecturas y por tanto, sus ideas.

Final de cuentas, me siento muy feliz, tanto porque el resultado nacional no fue malo, como por mi amigo Morenista y por el futuro de ese chat, quizás no lo vuelva a leer, porque éste amigo siempre me insiste que le de unas vueltas al chat, que salude, que de señales de vida pero ¿cómo explicarle que me desmotivan? Pero para devolverle la mano, porque estoy feliz que existan esperanzas en mi amado país, lo saludaré a él todos los días que pueda, sin tener que juntarme con tanta chusma individualista.

Como comentábamos con mi sisterna, fue como un viaje intenso a mi México amado y a su situación sociopolítica, porque en ese chat estaba concentrado toda la variedad de ciudadanxs: los y la facha, el apolítico o más bien flojo o decepcionado y el que nadie podría pensar que votaría por el partido del Presidente mexicano. Todo lo cual me hace muy feliz, por él, por mi amado México, a quienes les deseo que tengan la mejor vida, porque la merecen, vaya que la merecen. Eso.

3 de abril de 2021

13 años.


Antenoche te encontré en un libro, tu firma y una serie de reflexiones tan tuyas. Me fié/tincó que sería bueno leerlo por tus letras. Cuentas qué te calo tanto que espero a mi me ocurra igual. 

Y hoy cumples 13 años de ausencia. El mundo está tan convulsionado que te confesaré que este tu día y recordar que lo es, me tomó por sorpresa, jamás con olvidó, sino más bien impresionada del tiempo cómo transcurre, ya abril, ya 13 años.

Papito querido, en el confinamiento pandemico los, te, les, he pensado tanto, a ti, a mi mamá, a los abuelos, a todos mis seres queridos y ausentes. Pienso en ustedes viviendo esto, en ti, mi mamá y su respirador, en Titin en medio de la pandemia queriendo, seguramente, cooperar con el cuerpo de la salud. Se me aprieta el alma pensar cómo serían estos momentos en su compañía, me estresa la idea y por otro lado, un poco, la añoro. 
 
Añoro/quisiera ser chiquita y preocupación de ustedes. Extraño ser chica, depender de ustedes, solo preocuparme por mis tragedias infantiles, mis dramas menores.
 
Te extraño y en la medida que sumo más años y voy reconociéndome una y otra vez en ti, orgullosa y feliz, entristezco al no poder compartir mis experiencias contigo. Somos tan iguales, solo diferentes por el género y siento que podrías orientarme en tantas cosas. Odiamos y amamos casi lo mismo, somos necios, mulas, no bueno eso lo saqué de mi mamá, obtusa, malhumorada, gruñona, peladora, romántica, exagerada, dramática como tu. Soy más ultra que tú, te quiero, pero terminaste un poco limón.
 
Extraño momentos que no pasamos, como conversar del mundo, con divergencias incluidas, aprender de ti, tomar nota. Gracias a mi memoria y nostalgias alimento la sobrevivencia/existencia, con tus palabras, historias, momentos, lugares.
Y en esa ausencia, de tanto en vez te encuentro en tantos detalles de la vida, de la casa, en tus libros, en los recuerdos, regalos, dedicatorias, como ésta. 
 
Tu firma, particular, única, tuya, tuya de mi padre, tu mi papá, papá mío padre amado.

23 de marzo de 2021

Gregorio.

 


No olvidé tu día, el 20 de marzo está calado, tatuad,o en ese dolor hondo que a uno le va quedando con aquello que ha perdido, no te he olvidado. Ha pasado tanto tiempo, mi Gregorio querido, tanto, tanto, tiempo. Pero no por ello hay olvido, final de cuentas, estoy aquí. El sábado que fue tu aniversario, solo puedo disculparme con una verdad doméstica, había apagado el computador el viernes y tenía intensiones de no prenderlo hasta nuevo trabajo. Pero aquí estoy.

Estoy aquí, como sé que tu estás en algún lugar del cielo, entre nubes, viéndome y recordando, recordándonos en esos tiempos en que fuimos tan felices.


Aparentemente solo tengo esta foto tuya, que con el ingenio de la tecnología logré rescatarte y agradarte como en la otra. Mi querido Goyito, la imagen en la que apareces, suma ese color medio sepia, medio totalmente de nostalgias, por un tiempo que ya no está y sin embargo la miro, te miro, observo cada uno de esos detalles, el piso, tu en el, el balde rosado, la puerta de la cocina, las baldosas del patio, las plantas y el corazón que pinté a un lado tuyo. Mi querido Gregorio, estoy más vieja y a veces no tan feliz, al menos nunca más como en ese entonces, aunque en ese tiempo hayas muerto. Goyito de mi corazón, te pienso mientras veo la foto y la memoria se llena de recuerdos, de tus dolencias, de cuando te guardabas en el clóset, abajo de los trajes de mi papá y yo me encerraba en la pieza para estar contigo, para llorarnos, para querernos, para estarnos. Mi goyito querido, mi pequeño gatito amarillo pálido, mi primer gatito, sigo mirándote y me estremezco, el cariño atesorado en esa foto, en tu manita estirada en el piso, tu carita mirando para alguna parte. Tengo todas tus cosas guardadas en el cofre que me regaló mi abuelo Titin, tengo todo aquello que hace que cada tanto que quiera, pueda volver hasta ese día, esos días, ese tiempo en Guadalajara y volver a estar contigo. 

Ya no sé ni tampoco sumaría la cantidad de años que han pasado desde ese día en el que mis papás te llevaron a la veterinaria y no volviste.... eran otros tiempos, otra realidad, porque sino estarías bajo la tierra de mi patio, junto al Gremnlin, a la Quetzi, a la Escobita y sus hijos, al Átila. En este cementerio de mis mascotitas mas queridas que ya no están físicamente a mi lado.
Te quiero siempre.



18 de febrero de 2021

El volumen de mi corazón!!!

 


El otro día alguien me preguntó si alguna vez intentamos volver a estar juntos, no pude evitar reírme (con el pensamiento) ¿cómo explicar que nunca nos separaremos? Mi gran amor, mejor amigo, tu mi dulce compañía. Mi acuariano idolatrado, ensoñado. 

Faltabas tu mi primer amor, para llenar febrero y acuario. Tu mi gran amor, amigo, amore. Amigo el mejor, cálida compañía, contención, amor, amore. 

Y hoy en tu cumple, lamento que la distancia kilométrica, nos mantenga otro año en la lejanía que impide abrazarte, abrazarme con tu abrazo de felicidad que doy y me das. Extraño tanto, tantísimo acurrucarme en tu abrazo, reírnos, pelar a todxs lxs que no nos quieren.

Quiero que seas el más feliz de los felices, felicidad, feliz cumpleaños "volumen de mi corazón"!!!

16 de febrero de 2021

¡¡¡ Feliz no cumpleaños Papurro !!!


Milagro fortunoso de hurgar en cada una de las fotos, aquellas que cuentan la historia de varias familias, la tuya con los abuelos y bisabuelos, la mía contigo, con mis abuelos, mi mamá y hermanas. Gracias papito por haber sido tan meticuloso, cuidadoso, historiador, con tanta alma de conservación para atesorar todas estas fotografías, gracias a las cuales hoy, en este siglo XXI y con la modernidad a cuestas, puedo hurgar en cada una de ellas buscando tu rostro, tus gestos, tus diversas edades, tiempos y situaciones. Las de tu niñez como si te  conociera, gracias a las historias que nos contaste, las miro y creo recordar el momento exacto en el que te la tomaron, en tu adolescencia, cuando te titulaste, cuando viajaste a USA con mi mamá, nuestra hermosa estadía en México. Puedo desordenar los tiempos, alternar infancia con adultez e ir comparando, admirando, constatando tu belleza, el parecido con nosotrxs tus hijxs.

Papito amado, gran trabajo hiciste que no muchos valoran, pero que al diablo se vayan, quedémonos con nosotros mismos que sí lo apreciamos, atesoramos, cuidamos y hacemos honor y memoria a ti y por ti.

Memoria para ti en un hoy, martes 16 de febrero del 2021, que amaneció nublado, fresco, delicioso, como para salir a perdernos por calles y avenidas, respirar a todo pulmón el verano, el aire puro, contemplar arquitecturas, hacer clic, clic en mas de alguna y en cada esquina de casona añosa, de muros de piedra, de antigüedad evidente rememorarte, pensar que quizás estuviste parado en ese mismo lugar, contemplando el mismo edificio, pensando, dejando volar la mente y la imaginación.

Hoy en este memorioso día de tu cumpleaños, en el que de estar con nosotras, sumarías 95 años......

Feliz no cumpleaños papito amado, te quiero y te llevo en mi corazón, acariciado por las nostalgias!!!

24 de enero de 2021

" 34 años "


Tengo una cantidad inconmensurable de sentimientos asociados a este 24 de enero, que hace 34 años, un viernes de 1987, volvíamos a Chile y comenzábamos, comenzaba a dejar de ser feliz. Atesoro para siempre jamás mis 12 felices años de vida en México. Cargo como un manto pesado sobre mis espaldas este resto de tiempo que sumado, da los años de vida que llevo en el mundo y que tantas, tantas veces he querido dejar de sumar. 

No están mis padres a mi lado, que fueron los de la idea de volver, no están mis abuelos, quienes nos recibieron, no esta mi abuelo Titin con quien tuve y mantuve las mejores conversaciones de vida, no está la Quetzi, el Gregorio, Cuchi, Escobita, Gremnlin, tengo más ausencias que presencias. Hoy en la primera década y un día del siglo XXI puedo decir con toda libertad que no soy feliz. No lo soy, no sé si  lo seré, siento que la felicidad, el horizonte, soñar con él, tener esperanzas, quedaron en la juventud en México, en la niñez también, en mi inocencia, en la confianza en lxs otrxs. Nada de eso tengo, pocas posibilidades, razones, para ser feliz. No soy feliz.


Y sin embargo este año es 21 y un atisbo pequeño de lucecita se prende en mi interior y pienso, sueño, añoro, que a lo mejor las cosas puedan cambiar para mejor de mi. No lo sé.

Este hoy 24 de enero, como lo ha sido en estos ya 34 años años, no es una fecha feliz, si para recalcar, si para recordar, patentar lo que no se tiene, todo lo que se perdio y que una vez, alguna vez hubo también un verano para mi, un verano de 12 años, donde conoci la felicidad y la disfrute a plenitud, junto a mis papás y hermanas, cuando éramos "los cinco".