16 de septiembre de 2014

Problemas de identidad patria.

Con eso de las festividades patrias tengo un temita no menor, ya que la local me produce desde "asperguer" como dirían mis sobrinas, hasta guacala, saque, aversión, pánico, al nacionalismo que provoca y mucho fuchila a los símbolos fascistas en los cuales terminan convirtiéndose.
Digamos que Freud me hace los mandados, ya que en medio de la contradicción, siento y a todo pulmón, todo el amor del mundo, por el país que nos albergó a mis papás, hermanas y a mi: MEXICO. Y ahí si que se me hincha el pecho de orgullo, quisiera izar la bandera, cantar el himno nacional, echarme un grito, tomarme un tequila y lanzar un par de lágrimas y mocos.
En defitiva, todos necesitamos una patria, un árbol, una bandera. Yo tengo una contradicción, un enredo, una bugambilia y ésta bandera

14 de septiembre de 2014

La historia fue así.

Nos vimos, nos miramos,
no nos acercamos
y nos perdimos.

Lo busqué durante 20 días,
dí con el lugar,
corre, corre, corre,
todo, todo.

Los rostros habían cambiado,
la intensidad de las miradas también,
sus ojos no volvieron a mirarme como aquella vez,
nos vimos, pero no nos miramos.

Mi mundo quedó paralizado hace 20 días,
mientras el de él, siguió su camino. 

11 de septiembre de 2014

A 41 años del golpe militar en Chile.

Hoy, 
cada esquina, 
cada calle, 
es un espacio de memoria.

10 de septiembre de 2014

Hoy es el día...

Y llegó el día,
finalmente llegó
¿será también mi día?

O la canción de San Pascualito Rey, ¿me perseguirá por siempre jamás?

Anoche perdí a las cartas,
¿servirá de augurio?

Existe intensidad en los hechos,
en los venideros,
e inevitablemente otro algo,
no sé si más fuerte
más poderoso,
no lo sé,
tengo la calma sobre mis hombros.

Será calma, tranquilidad o desconfianza,
no lo sé,
adentrémonos a lo que tenga que ser, 
en espera que sea lo mejor posible,
que "mi Dios personal" esté de mi lado,
eso es lo que pido,
de mi lado,
hoy más que nunca.

6 de septiembre de 2014

Optimista.

El mundo de los vivos, es la tierra de los condenados. 
Los que quieren vivir, tienen sueños por cumplir, 
metas que alcanzar, 
amores que disfrutar, mueren 
y los que nos complica vivir, 
castigados en nuestra debilidad, 
debemos continuar contemplando el fin, 
la destrucción de la tierra, el aire puro, la natura, árboles y animalitos.

Solo unos pocos, después de intentos fallidos,
re intentarlo una y otra y otra y otra y otra vez, 
hasta que de pronto, 
logran morir, 
pero como no fue permiso divino, 
quedarán pecaminosos volando en el limbo.

Quienes nacen sin querer vivir, 
aquellos que descubren su escaso entusiasmo por la vida, 
en el paso del tiempo, 
serán señalados, castigados. 
Y el peso de las nubes negras, sumado al desasosiego,
no los dejara vivir,
menos vivir en paz, 
tampoco alcanzar la muerte
y de hacerlo, 
volarán muertos y atormentados
volarán vivos por su debilidad.

4 de septiembre de 2014

Solicitud.

Ayer lo pedí con tanta fuerza,
con tanta energía,
de esa que se mezcla con el temor, 
con el vacío,
vació a caer de ahogo,
desesperación.

Que quizás no debería,
pero lo pedí,
pese a no ser la vía normal,
quién habló de normalidad por favor!

Lo pedí con toda la necesidad,
esa que uno no cuenta a nadie,
el desespero que fluye a solas,
desde las hojas del cuaderno,
quedándose dormida.

Lo pedí,
solicite con la fuerza más urgente,
con las ansías más profundas
y de alguna manera ocurrió.

Ahora me muero de miedo,
me tiemblan las manos,
la garganta está seca y bloqueada,
el corazón late casi que se sale,
emocionada,
emocionadísima,
asustadísima también.

Temor a lo desconocido,
dudar de todo, todo, todo, `
y a la vez contenta,
al final de cuentas,
la lucha se ha hecho.

Las energías están destinadas,
mucho se quiere para que pase,
que pase, ocurra,
al fin suceda.

31 de agosto de 2014

Intensa existencia.

Aburrida de esta situación,
a veces muchas,
quisiera algo distinto,
en donde las cosas se dieran de forma simple,
posibles de disfrutar más,
pensarlas menos,
dejarlas ir.

A veces muchas,
quisiera ser parte de la historia de un libro,
en donde el lector, aburrido de mis obsesiones, 
diera vuelta la página, cerrara el libro,
para no abrirlo jamás.