15 de octubre de 2015

La apariencia.

En un mundo ideal,
dicen que la persona es mucho más que su cuerpo, su apariencia,
en el mundo real,
el que vivimos y caminamos todos los días,
no es así. 

Si bien a estas alturas del partido,
no es la opinión de los otros lo que me interesa,
porque sé que jamás de los nuncas lograré agradarle a nadie
y la sola idea me agota,
pero cierto es también,
que "como te ven te tratan"
como te ven te dicen "señora o señorita"
y algunas de esas cosas y otras,
son las que pretendo cambiar,
no en una revolución social,
sino más bien en la revolución interior y personal.

El tema de la apariencia,
es un tema pero para mí,
por la percepción que tengo de mi,
que cada tanto descubro que dista tanto de la que los espejos y vidrios muestra,
cuando me miro 
y descubro una chica que está sobre pasadita de peso,
pero que al mismo tiempo hace su lucha,
todos los días intenta salir a caminar una hora,
que intenta con gran esfuerzo,
no comerse todo lo que las ansías la invitan,
y sin embargo no logro hacer que la imagen que tengo de mi,
sea la misma que los espejos muestran.

A veces sobre todo de noche,
me angustio mucho,
ya no por el qué dirán,
que hace rato me lavo el poto con sus palabras,
sino por mi,
tanto esfuerzo,
tantas molestas,
privaciones,
para constatar que nada ha valido la pena.

Sin pensar en enfermedades,
porque la hipocondría no es lo mío,
un tanto atemorizada,
que me dura diez segundos,
pienso que quizás las causas sean porque estoy enferma de algo,
de alguna de las espantosas cosas presagiadas por los médicos,
que como  bien dicen, son unos matasanos,
porque introducen en tu mente ciertas ideas asesinas,
que preocupan tanto,
que no sería raro que uno termine padeciéndolas.

Pero me niego a ello,
quiero seguir creyendo,
como lo haré hasta el último día de mi vida,
que puedo hacerlo sola,
que puedo cerrar aún más la boca,
limitar aún más las delicias que el mundo pone a mi alrededor,
achicar todavía más la lista de alimentos permitidos
y seguir luchando hasta lograr la meta.

Una meta que obviamente no es dejar de ser yo,
ni pretender convertirme en la que fui hace 40 años cuando tenía seis,
tan solo pretendo,
que la imagen que tengo de mi,
sea la misma que se proyecta en los vidrios y espejos.
No es la de un palo de escoba porque la tarea duraría 100 años,
tampoco es la de un palo abombado,
tan solo mi cuerpo,
el verdadero,
el que sobrevive envuelto en una gruesa capa,
que no deja ver lo que hay debajo.

Espero realmente que las constelaciones se acoplen a mi lado,
como los amiguitos de la CRA también,
que mi autoestima aguante, resista,
la energía no decaiga,
los procesos externos no me toquen en demasía.
No me pongo metas,
esto es un camino largo por recorrer,
caminarlo en serio,
ojalá por última vez.

26 de septiembre de 2015

Mamita.

Dos años y dos meses,
redonditos,
frescos como la memoria,
que cada día de alguna forma,
te mantiene alrededor nuestro.

14 de septiembre de 2015

Adiós.

En otros tiempos,
la mochila iría llena de remordimientos,
cargos de conciencia,
será la decepción por los años pasados,
lo entregado y desperdiciado,
no lo sé.

Tan solo puedo hablar por el presente,
en este hoy, ahora,
quizás un poco más crápula de lo debido,
más egoísta,
cuido la tranquilidad de mi metro cuadrado,
mi espacio, los verdaderos deseos,
el corazón, los sentimientos,
sin culpas.

Una acción marcada,
abre las ventanas a tiempos felices,
donde no se hará lo que no queramos,
que no sintamos de corazón.
Sinceridad.

Quiero creer, confiar, esperar,
que en el vacío del dolor, tu dolor,
las ausencias palpantes,
permitan hacerte entender tus malos actos, los egoísmos, los individualismos.

No sé si así será.
Sé que no soy quién para juzgarte,
de todo corazón,
deseo que tu viaje sea leve,
reencuentres a todos los que tanto añoraste,
que tanta falta te hicieron.

Aquella parte que mostraste,
la dulce, buena, la de la princesa hermosa,
fue grato conocerla.
Jugar las tres juntas, a que eras la más hermosa de las princesas,
la más refinada, eso sí la más generosa,
la que debía pagar por compañía,
la mía, la de ella, la de las dos.
No sé si lo supiste, pero la mía era genuina,
realmente quería conocer a aquella princesa tan hermosa,
que se posaba ante mis ojos,
escuchar tus historias, las de amor, de viajes, de familia,
tendríamos que haber ahorrado los matices posteriores,
pero sabemos bien que la esencia sale a pasear,
aunque la ocultes en baúles con llave.

Fui culpable de creerne abierta,
negar que hay espacios y líneas que no debemos cruzar,
hasta que lo opuesto llegó, desagradando, molestando.
Ingenua de mí, al creer que se podía juntar,
el opuesto con el inverso.
.
Evidenciando que aquellos lazos no podían eternizarse,
reconozco lo grato de conocerte, conocerlos, 
entrar por esas puertas,
compartir, viajar, mirar, conocer
y como todo lo idealizado,
desapareció al tiempo que afloraban los matices grises,
nuestras esencias opuestas y adversas.

Me quedo con los buenos recuerdos,
con la memoria de tiempos y momentos -aunque engañadores-,
gratos, raros, pero gratos.
Vivir espacios, tiempos, sueños, realidades distintas.
Por instantes, aparecen y me guiñan,
por instantes, las recuerdo,
por instantes, las guardo.

Hago un minuto de silencio para ti,
que alcances los reencuentros añorados
y que vuelvas a ser feliz, 
como en las historias de la princesa más hermosa y elegante,
Un beso y un abrazo...... 

11 de agosto de 2015

Tu notebooke.

Querida mamita,
Ahora que estoy convaleciente, estoy usando nuevamente tu computador, como cuando se murió el mío y tu tan generosa me lo prestaste. Me acuerdo tanto de los viejos tiempos cuando comenzaba a trabajar con él y me equivocaba en las correcciones ortográficas, el teclado se me hacía chico, incómodo y puse una extensión. Ahora estoy en las mismas, pero la historia ya recorrida con él, me ayuda para no equivocarme más.
Sería tanto más bonita toda esta historia, si pudiera darte las gracias personalmente....

6 de agosto de 2015

... ¡¡¡ H ¡¡¡ ...

6, 7 y 8, siempre juntos,
un año más de vida juntos,
esta vez toca que veas por mí,
veles por mí,
estés conmigo.
Los sentimientos que permanecen en el tiempo, tanto tiempo como el tuyo y el mío, son los de verdad, la certeza que somos y estamos y hemos estado, permite solicitar que sigamos estando.

1 de agosto de 2015

ANDREA DEL BOCA - Cien dias de Ana





Por primera vez en la vida, no estoy esperando que nadie me entienda, apruebe o acepte lo que hago. Esto es parte de mi mundo más que privado, algo solamente de CRA y yo. Estoy feliz, nuevamente siento que los círculos deben cerrarse, no para terminar, para morir, sino para concluir que todo lo experimentando, vivido y ensoñado, no fue en vano. Pronto viene H y con esto, me queda más que demostrado que somos total y absolutamente ciertos los CRA.

Los amo!!!


26 de julio de 2015

Dos años....

La esencia de la ausencia, viaja de la mano con el tiempo,
el tiempo que pasa, transcurre, pasa, transcurre
Y sin embargo estás en el aire,
en la copa de los árboles,
en el florecimiento de la bugui,
en las tus, fotos,
en la luz de la galería,
el calor del verano filtrándose por las ventanas,
en los objetos....

Ese tiempo que transcurre y a veces nos parece eterno,
que tu ausencia es presente hace siglos
y en otras,
que fue ayer,
hoy, ahora,
hace un segundo,
un instante de tiempo.

Esencia de ausencia,
tiempo presente,
estás en el florecimiento de la bugui,
filtrándose como calorcito por las ventanas,
en las, tus, fotos...