2 de agosto de 2013

Nosotros.

Siempre pensé que nosotros éramos distintos, especiales, diferentes, no mejores, simplemente distintos, especiales, y que por tal era absolutamente posible que fueramos inmortales, que la muerte no existiera en nuestra vida. Que mis abuelos Titin y Marta eran los señores mayores eternos, con los cabellos más blancos que todos, los más increíbles, simpáticos, que estarían para siempre jamás a nuestro lado y supongo que también "las tres gracias" en su calidad de niñas eternas. Mirábamos a los grandes, a las personas grandes como si ellos hubieran nacido así y que el mundo proseguiría por siempre jamás de esa manera.

Hasta que murió mi abuela Marta.
Igual había tanto cariño a mi alrededor, tenía a mi primo Andrés que me abrazaba y prodilgaba todos las atenciones del mundo, estaba mi abuelo Titin, caminando junto a nosotros camino al cementerio. De todas maneras una incertidumbre tremenda comenzaba abrirse en la vida, en mi vida, en mis pensamientos, pero la dejé pasar.

Cinco años después llegó la muerte de mi amado, querido, ensoñado, abuelo Titin, yo ya no era una niña, él seguía con sus cabellos blancos, más envejecido, menos caminante, más necesitado de la ayuda de todos, pero seguía siendo mi confidente, con el que bailabamos "El tango que menena", el que veía teleseries igual que yo, el que en México nunca crítico esta manía mía por clavarme en la TV más horas de las necesarias. Y su funeral fue hermoso, estábamos todos juntos ( pero los juntos que fuimos en México, con los amigos de México), cantando, en esa casa maravillosa de los abuelos, con ese patio grande, con árboles y dos crespones. La incertidumbre continuaba tocando la puerta de mi mente y yo negándome a escucharla, justificaba si es que los hechos, con la disculpa que ellos como habian nacido grandes, personas grandes, de pelo cano, quizás necesitaban irse. Irse, dejar de estar, de estar con sus tres gracias, que ya estábamos grandes pero seguiamos amándonos como siempre, como hasta ahora. No sé, tampoco acuse mucho recibo, habré metido mi cabeza en la tierra como las avestruces de mi familia.

Pero con la muerte de mi papá y para colmo conmigo fuera de Chile, ahí sí que todo comenzó a irse a la mierda. La ilusión de la maravilla que éramos, que fuimos, que seremos, todo, todo, comenzó a desmoronarse, además para atrás se había muerto mi abuela Ita, el tio Patricio, Lucho Biervich, el Andrés, amigos, familiares, la vida llegada un punto, retiraba a las personas que tanto habiamos querido, que habian marcado un espacio, dejado su "huella" en nosotros, en el mundo, en todos los que los conocimos y eso calaba. Ya no había posibilidad de mentirse, engañarse y justificar con palabras esto que estaba pasando. Podiamos ser maravillosos, lo somos, lo son ellos, mis abuelos paternos y maternos, los tios, los amigos. Sentir, que efectivamente soy un mortal igual a todos, del montón casi, todos los que se han ido y un poquito también los que estamos, pero no eran inmortales, de hecho sus cuerpos se deterioraban, envejecian.

A mi padre hermoso y joven que así lo conocí, con su pelo negro, barba o sin ella, pero pelo negro, semi cano a diferencia del cabello blanco brillante de mis abuelos, entonces había una diferencia, pero con los años, comenzaron a encanecerse los amigos, los familiares, mis papás. Y para colmo él, el eje central de mi vida y de mi amor, al que tanto he amado, por el que tantas lágrimas he derramado pensando que no me queria tanto, que si me queria, que quizás un poco más de lo que pensaba, ya no estaba.
Me iba a México, el taxi me esperaba fuera y mi papito hermoso estaba sentado en el pasillo, llegue a despedirme, pensó que era broma, como siempre, tan parecida a él perdí un poquito la paciencia explicándole que no, que no era broma que me estaba despidiendo porque me iba a México, a ver a Antonio, que volveria en un mes mas........... volvería pero él ya no estaría. A la mierda todo.

Y han pasado cinco años desde que murió, desde que no lo volvimos a ver Antonio y yo nunca más, hasta la casa estaba semi vacia de su escencia, de su "huella", pero fueron los sueños y sus presencias hasta el dia de hoy, las que me ayudaron a colgarme de eso y no quebrarme más de lo necesario, hasta mantener un poco la ilusión que yo si era todavia inmortal, especial, maravillosa, increible. Te he llevado a mi lado todos estos años, con amor, con orgullo, impidiendo cualquier comentario sarcástico, venenoso, sobre ti, ahora te puedo amar libremente, porque además descubrí entre tus cosas que también me querias mucho, que eras un poco tonto para demostrarlo, que te aterraba ver lo parecidos que somos y quizás por eso todo lo anterior, que ya lo olvidé, sepulté y solo me quedé con el amor, con el amor que siento por tí, con los años hermosos que vivimos en México, todo lo que nos enseñaste, los valores, los amigos, los lugares. Junto a mi mamá eres, serás y serán mi ejemplo, lo mejor de la vida, los que forjaron todo lo que hoy soy para bien y para mal.

Y fue hoy hace una semana, que todo terminó. Que a veces, en esos instantes que te lleva la chingada y que realmente quisiera pensar, creer, que podia morirme en el mismo instante en el que mi mamita linda, hoy hace una semana se fue, se apago, se murió.
La horfandad se convierte en mi complemento, en el de mis hermanas también, la casa está mucho más vacia que nunca, pese a la Manu y a los gatitos, no estás tu, no está mi madre y entonces el sentido, la vida, la razón que tenía ésta, se fue con ella. De pronto de verdad, verdad, que quisiera morirme, irme, juntarme, reunirme con ellos, porque tras 44 años viviendo a su lado, desde mi nacmiento hasta ahora, 44 años, viviendo bajo el mismo techo, la vida con sus matices, siempre juntos y ahora, repentinamente nomás no, es terrible.
Porque verdaderamente creí, creía que ustedes eran eternos, ustedes más que ninguno, más que yo, que ustedes estuvieran para siempre, que no se irían nunca, era un aliciente porque aunque la vida fuera más o menos, ustedes estarían. Y ya no, no está ninguno de los dos, ni tu papito lindo, ni tu mamita amada.

Estoy sola, sin mis compañeros de 44 años.
Y tengo esa pena que trata de arrebatarme el sueño de noche y que me despierta en la madrugada, haciendome caer en cuentas que no estás mamita, que en la mañana no te prenderé la estufa, daré el buenos días, prepararé el desayuno. Todas esas cosas domésticas, triviales y que ahora y en más extrañaré tanto. Aunque tu escencia y la de mi papá conviven con nosotras, pero me hace falta abrazarte, apretarte, peinarte, regañarte. Ver más TV juntas, apretar tu manita delgada, limarte las uñas, preparte los guisos más ricos, compartir ostras, comida japonesa, vinitos, postres, chocolates. Te quiero mamita, te quiero tanto, tanto, tanto, más de lo que imaginé, más de lo que me dí cuenta en estos 44 años, porque estaba segura que tendría toda la vida para decirtelo, porque ustedes, tu, más que yo, mas que las tres gracias, eran eternos.....

25 de julio de 2013

Para tí mamita.

No me adelanto a nada,
no pido tampoco nada,
nada más de todo lo que me has dado, el cariño, el apoyo, la presencia,
tan solo quiero que sepas que te quiero mucho, muchisimo, mucho, que pese a todos los bulling de la vida, de ser una pesada contigo y amarguete, quiero que sepas, si me estás escuchando, si es verdad que este mensaje mental llega hasta ti, que te quiero, te quiero con todo mi corazón.

Te quiero por ser mi mamita,
porque vengo de dentro tuyo,
será por eso que me duele tanto todo esto...
porque la carne tira, el amor de una madre siempre tira,
te quiero mamita,
si no te lo dije suficiente, si no lo entendiste porque soy y era una pesada,
te quiero, te quiero, te quiero.

De verdad, verdad, que tenía mucha ganas de que fueramos al cine,
a comer aunque no te guste tanto comer,
que salieramos en plan de chicas,
y sin embargo, pese a que no  lo hicimos mucho, supimos pasarla bien a nuestra manera. Aunque no te niego que daría todo pro volver el tiempo atrás y tener más atenciones contigo y ver la TV más contigo y todas esas malditas cosas que una siente cuando ya parece que no peude remediarlo.

Y quiero decirte también, que si, que tenías razón de desconfiar de mi porque un par de veces te saque platita, pero tu sabes que son de esas cosas "de familia", que tu me perdonas, que igual está bien que tomaras tus precauciones, pero queria que supieras que yo también ´sé y que no me enoja que me descubrieras, de hecho demuestra que soy pésima en mi rubro de manos largas, trataré de mejorar o quizás cambiar.

Y aunque prometi no pedir nada,
te invito a que si quieres quedate, quedate con nosotras y seamos más felices todavía,
compartamos secretos, comidas, misterios, películas, series de TV, lo que tu quieras y si no, si prefieres irte, porque estás cansada, porque ya mucho, también hazlo mamita, has todo lo que necesites para estar bien.
Aunque nos consuma la pena, porque la verdad verdadera que nada será igual sin ti, pero el amor es más grande y ése solo ve para que tu estés mejor, con nosotras o con mi papá o en la dimensión que quieras estar.
Te amo mamita!!!

22 de julio de 2013

CO2

En este lugar donde los conocidos no  llegan, donde los ojos si leen muchas veces no hablan, quiero pedirte a tí, mi amiguito de toda la vida, de las noches con estrellas, de los viajes bajo la ventana del Wolksvawen y las conversaciones que nos dimos, te pido a ti, a tí, a tí, que solo tu y yo sabemos que existes tu y solo tu, que por favor no dejes que mi mamá se apague, no dejes que se apague y sobre todo permite, que ella vuelva a la casa, para que la queramos, cuidemos, prodiguemos más, mucho más de lo que hemos hecho. No por la culpa, aunque tale por dentro, si no más bien para demostrarle que pese a los gruñidos, la queremos, la queremos muchísimo.

Que vuelva a casa a mirar el árbol del limón, la bugambilia, el colibrí.
A su casita que tanto ama,
a su pieza,
a sus costumbres, diario, revistas y libros
y para cuidarla, quererla, cuidarla como la mamacita linda que es!!

13 de julio de 2013

Sin irme.

Y de pronto, la luz surgio más fuerte en el camino,
con más sentido, fuerza, razón,
no se puede dejar todo,
como huyendo,
cuando se va tras el destino, la verdadera vida, los amores, la vida misma.

De hacerlo, sería huir,
como si tras mis pasos se alojara un secreto,
una negrura,
de la cual salir corriendo.
Ahora el aire corre, circula y yo lo atrapo con mi nariz,
a bocanada llena,
el peso quedó lejos.
Ahora levito,
los dedos de las manos tiemblan,
temblor de alegria,
del peso que ya no,
liviandad, liviandad,
liviana cual plumita.

No podría irme y dejarte,
dejarte con todo esto,
sin recordar que ya sufrio una vez mi abandono,
no estuve a la altura de las circunstancias,
el individualismo, miedo, cobardia de todo cuanto detesto, pudo más y no estuve,
no estuve.......... la más mala de las malas.

Ya no me voy,
porque para hacerlo bien,
los astros tienen que conjugarse a mi favor,
a mi lado,
las estrellas fugaces apoderarse del cielo,
las constelaciones, marte, venus, cerca mio,
en busca del horizonte anhelado,
el sueño buscado,
las certezas verdaderas,
irse con alegría...

Imposible convertir, transformar lo que más amas,
lo que da sentido, ruta y forma a la vida,
en un escape,
a una realidad irreal,
y en vez, 
frente a mi, apareceran todas las buenas situaciones, emociones, amores, anhelos que cultive todo este tiempo.

Porque volver es tan vital como existir..

1 de julio de 2013

Rowan

 
El simple hecho de saberme hecha de un árbol, venida de él, parte suya, que entre nuestras venas, las tuyas de ramas, las mías de carne, viaja sabia y sangre parecida, nada más hermoso descubrimiento se abre ante mis ojos. Amado árbol, amado ser, que desde siempre te he mirado embelezada por tu tamaño, lo que puedes hacer con el aire, bajo tus frondozas hojas y ramas cobijas al insolado del sol, desde dentro de la tierra surgen esas hermosas patas, piernas, pies, llamadas raíces. Tu hermoso amigo, que embelleces pulcramente el horizonte, convirtiéndo la vida en algo verde, amarillo, rojizo en invierno, caído y alfombrado en otoño, crujir al paso, resbalar a la lluvia. Te amo, querido árbol y honrada por no decir extasiada, me siento de saber que de alguna manera, en la Celta precisamente, estamos conectados, no sólo por tu belleza, si no porque rasgos comunes compartimos. Gracias, gracias eternas hermoso amigo, hermano, ser majestuoso.
 
Árbol Rowan: (la Sensibilidad)
Llena de encantos, alegre, da sin expectativas, le gusta llamar la atención, ama la vida, las emociones, no descansa, e incluso gusta de las complicaciones, es tanto dependiente como independiente, tiene buen gusto, es una persona artística, apasionada, emocional, buena compañía, no olvida.

26 de junio de 2013

Demasiada información


Tener mucha información, sobre alguien, alguien especial, sublime, maravilloso, ensoñado, no es tan bueno. Pese a mis ciertas capacidades y destrezas por encontrar datos, fotos, detalles, de pronto se va la vida en juntar, almacenar y acumular recuerdos, diarios de vida escritos por ambos lados, ensoñaciones, suspiros y demases, más no amor, no amores, no miradas.
Multiples zancadillas inconcientes muy concientes, para no buscar nada, la curiosidad más fuerte se tendió ante mi, todo, todo, lo que quiera, menos, menos, nada, nada, concreto sobre tí.

La maravillosa idea, sensación, ensoñación, de que eras a mi a quien mirabas ayer. El mariposeo estomacal y ese ocupar las ideas para pensarte. Nada, nada más, el instante revisado, analizado desde las infinitas perspectivas una y mil, millones de veces más y más..... hasta los sueños nocturnos viajaste.

Sin asomarme -todavía-, a la realidad cruel y colapsante en la que tu imagen desaparece y que solo un milagro podría hacernos topar y vuelvas a mirarme.
Me mires, sepas quién soy, existo, me mires, mires, sonrias, me mires, simple, hermoso y vital como las miradas.

Entonces pues ¿qué hago con tanta información sobre ti?

2 de junio de 2013

¿Madurar?

El otro día caminando por la calle, con el frío otoño rosando mis mejillas, pensé, pensé hasta que decidí, que asumiré que me voy a morir. Que no soy Hihlander, no soy inmortal.
He decidido asumirlo porque imaginar, soñar, pensarme distinta de pronto ya no me resulta muy convincente y para fuera (aunque sea lo que menos pesa) sueno más bien delirante, loca, casi estúpida, avestruz, escapista. Todas, todas, las palabras que más he odiado en mi vida.
Decido entonces que soy tan mortal como los comunes y tan común como los mortales.

De mirar mi cuerpo, mi cabello, las manos, los rasgos, del paso del tiempo hablan que efectivamente no hay tal detención, que ya no soy la niñita de Guadalajara, hace mucho tiempo que deje de ser una niñita para bien y para mal. Hace más tiempo todavía deje de ser de Guadalajara, pero ese es un estado que todavía puedo recobrar.

También porque pensé que de ser inmortal, tendría que vivir solita, renovando lazos, vinculos, año a año, centauro de centauro, porque evidentemente las personas que rodean mi vida, todas y cada una morirán, o se han ido ya.

En realidad el desarme a la creencia de ser inmortal, surgió como un precedente, el día que murió mi abuela Marta, para colmo en el día de cumpleaños de mi abuelo Titin. Ellos, los seres más hermosos, especiales y queridos por mi niña, adolescente y siempre, se fueron. Primero ella y después, tres años después mi querido abuelo Titin. Y si le ponemos memoria al asunto, sumemos a la Quetzi I, al Gregorio, a la Quetzi II, al Cuchi, al Atila, Gremnlin, Escobita. Y antes de muchos, mi papá. Creo que han sido las muertes, estas presentes y constantes muertes, las que hacen inentendible, incomprensible, infantil, creer que yo por alguna razón especial, soy inmortal a diferencia de todos los demás.

Si la inmortalidad, vista desde el común de la masa, es una distinción, algo más que especial que te toca con aquella varita dorada, entonces, entonces por qué murieron mis abuelos. Ellos, mis lindos, amados, especiales, encantadores, increíbles Titin y Marta, si eran las personas mas maravillosas del mundo y tras tener una vida extensa, entretenida, nutrida, variada, especial, interesante, llegó el momento en el que sin miramientos se murieron ¿por qué yo no iba a correr con la misma suerte? Y si le sumamos que después murieron todas y cada una de mis especiales, queridas, amadas mascotitas ¿por qué ellos si y yo no? Y además mi papá. El creador de toda mi historia, que sin él y sin mi mamá yo no estaría aquí, ¿por qué él si se muere y yo no?

Peregrina idea.
No tanto en realidad si asumimos que no es otra cosa más que miedo.
Miedo a morir.
A morir evidentemente, a que la sensación de no ser, no estar, desaparecer, no existir, materia que se evapora, que ya no es, que no responde, no escucha, no habla, no respira, que todo eso soy yo y que un día, quién sabe cual día, tendrá que dejar de ser, estar, latir, sentir. Miedo, miedo, no a lo desconocido y bien lo sabes, si no a dejar de ser, estar, sentir, latir. A no ser más. A que quizás siempre he sentido, unas veces más que otras, que mi vida no es suficiente, no ha sido suficientemente vivida, sentida, latida.

Pero eso es otro cuento. Que en realidad es todo un  mismo, un algo, un todo, pero paso a paso, estamos arreglando algunas cosas para llegar a otras o al menos, tratar de encaminarse a otras.